Los diez años de La Orquesta de los Vegetales

La Orquesta de los Vegetales, con base en Viena, hace música únicamente con vegetales frescos. Hay flautas de zanahorias, bongós de apio, bajos de zapallos y violines de puerro. Eso no quiere decir que sus integrantes sean vegetarianos, todo lo contrario. Aunque después de algunos conciertos, suelen prepara coloridas sopas con los vegetales que ya usaron. Muchas veces, la audiencia está invitada a probarla.
La orquesta da entre veinte y treinta conciertos por año en el mundo y en cada show repiten un trabajo de exploración del sonido vegetal. Por esta época, el grupo festeja sus diez años con varios conciertos en Europa. Próximamente, en Italia.


Las inquietudes de Kid Loco

 

Después de siete años sin un disco propio, hace unos días, el francés Jean Yves Prieur, más conocido como Kid Loco lanzó su último disco: Party Animals & Disco Biscuits, con todos los tracks en inglés.

El video del tema Pretty Boy Floyd, un viaje mágico y fantasmagórico. A principios de 2009, Kid Loc ¡de gira!


Mariachis, ay ay ay

Hace casi dos años, un amigo se fue a vivir a México. A poco de asentarse en la capital mexicana, Daniel Jayo me mandó un correo, con un Asunto que se leía, por lo menos, peligroso: ”Mariachis asesinos”. Estaba acompañado de esta foto y decía así:

“Resulta que el sábado estaba muy sentadote en mi casa mirando una película: Piratas del Caribe. Sin ser tan buena como la primera, me entretenía, cuando de repente y sin decir agua va, un trompetazo me hizo saltar de mi sillón. Me asomé al balcón y me encontré con este espectaculo: unos “auténticos” mariachis le estaban llevando serenata a una dama, se ve que vecina del edificio, que cumplía años. La primera impresión fue de grata y simpática sorpresa. Incluso vislumbré que desde otros balcones se asomaban, divertidos, otros vecinos. Puedo asegurar que despues de hora y media de serenata, que incluyó Las Mañanitas, La Cucaracha, Cielito Lindo, en fin, todos los hits, nadie quería más. Odio a los mariachis. viva Pappo, aguante lo redon, el tango no morirá y larga vida al rock and roll.”

Dentro de poco hará dos años de Jayo vive en México. Pienso que en una de esas les tomó cariño a los mariachis. Posiblemente, se haya acostumbrado a ellos y quizás hasta los va a ver a la Plaza Garibaldi o los contrató para que le canten a alguna dama. Por las dudas, le escribiré hoy mismo contándole que mañana comienza el XV Festival Internacional del Mariachi, en Guadalajara.


En bici por Nueva York, con David Byrne

No hace mucho que David Byrne sacó su último disco Everything that happens will happen today, con Bryan Eno. El ex Talking Heads es un tipo urbano, vive en Nueva York, escribe un blog, diseña y anda en bicicleta desde hace más de 30 años.

Teniendo en cuenta este combo de fama, arte y deporte, el Departamento de Transporte de Nueva York le pidió si podía participar como jurado de un concurso de diseño de racks metálicos para aparcar bicicletas. El accedió y como le gusta dibujar, además, se inspiró y mandó algunas ideas de diseños fuera de la competencia.

Para su sorpresa, lo llamaron enseguida y le dijeron que querían usarlos. Byrne se consiguió el apoyo de la galería de arte PaceWildenstein y finalmente los nueve racks ya fueron instalados estratégicamente en distintas esquinas de Manhattan y Brooklyn. En Wall Street, por ejemplo, la bicicleta se atará en un signo de pesos, y a la salida de la tienda Bergdorf, un taco gigante (foto derecha).

En Nueva York existen más de cinco mil barras para aparcar bicicletas, pero sólo nueve diseñadas por David Byrne. Los neoyorkinos reaccionaron como se reacciona ante una obra de arte, con polémica. Muchos pensaron que por qué Byrne no se dedicaba a la música y otros lo felicitaron. Siguen los comentarios, mientras tanto, los racks permanecerán un año en la ciudad, que tiene la meta de triplicar el número de ciclistas en 2015.


Un africano en París

Después de aquél Englishman in New York de Sting llega Un africano en París, de la estrella del reggae de Costa de Marfil Tiken Jah Fakoly, que anoche tocó en un festival de Irlanda.


El Boom Festival de Portugal

Estando en la India lo que menos pensás es en Portugal, se sorprendió Pritama cuando recorría Goa y escuchaba que unos europeos por acá y otros por allá le nombraban el Boom Festival, que se hace cada dos años -durante la luna llena de agosto- en un campo alejado de Portugal. “Tenés que ir a Portugal”, le decían y repetían. 

Desde ahí hasta que finalmente fue al Boom Festival, no dejó de encontrarse con fanáticos del Boom en India, España y Argentina.

Simplificando, es una fiesta trance que dura seis días y reúne más de 20.000 personas. Este año, termina el próximo 18 y la entrada costó 115 euros. Después de llegar a Idanha-a-Nova, en el centro este de Protugal, hay que hacer una cola de 9, 10 o 14 kilómetros durante un rato, hasta que abren las puertas. Cada uno va con su carpa. Adentro hay estacionamiento, puestos para comer, baños, talleres, performances y un gran lago para bañarse. Adentro no hay sombra, así que los que planifiquen un Boom para 2010 consideren llevar sombrillas.

Más allá de las cuestiones prácticas, Pritama Molinari cuenta sus impresiones íntimas sobre el último festival.

Desde que entré en el Boom hasta que me fui -seis días más tarde-, tuve la sensación de encontrarme en un universo paralelo. El bellísimo campo de Idanha-a-Nova, rodeado por una laguna enorme de agua fresca y transparente, estaba copado por instalaciones y estructuras de más de 70 metros de altura, puentes, oasis verdes en medio del desierto, cyber esculturas, objetos reciclados transformados en arte, y la hipnótica música trance ambientándolo todo.

Pero lo sorprendente no fue sólo la puesta en escena, sino la gente. Personas de todo el mundo, viajeros que cada dos años peregrinan desde donde sea para celebrar este encuentro cosmopolita y auténtico. Mujeres, hombres y niños vestidos con looks increíbles… destilando un estilo de vida fuera de la moda, de la sociedad, de cualquier sistema establecido. Durante el primer día prácticamente no hice más que mirar. Parecía una congregación de guerreros de luz, recién salidos de la Matrix.

Este festival nació como idea en Goa, y trae de las costas indias, el misterio y misticismo. Desde 1997, se realiza cada dos años en Portugal, y tiene una organización impecable por personas de diversos países, convencidas de que otro mundo es posible.

Durante mis días en el Boom, las horas no me alcanzaban para ver y estar en tantos espacios a la vez. Había performances simultáneamente y a cualquier hora.

Una madrugada caminaba por la montaña en dirección al Sacred Fire -lugar dedicado a los recitales de música étnica o sagrada- y vi que toda la gente señalaba a la luna, una bola amarilla colgando del horizonte. Cuando miro mejor, me doy cuenta que no era la luna, sino un globo aerostático fosforescente, y que lo que caía de esa luna no eran estrellas, sino personas, también fosforescentes, y sin paracaídas… ¡que volaban en caída libre hasta aterrizar en la laguna!

No terminaba de reponerme de una visión tan impactante, cuando un chico al lado mío hacía malabares con fuegos artificiales, y en otro rincón se proyectaba un video tridimensional sobre las gotitas de una cortina de agua, o cualquier otra cosa por el estilo, jamás vista.

Además de las performances, los recitales y los dj’s y vj’s haciendo bailar a la gente sin parar, había talleres de técnicas de meditación, agricultura biológica, mandalas, horóscopo maya, ecología sostenible, medicina alternativa, yoga, terapias. Todo el mundo alternativo tenía lugar y horario en distintas carpas.

Y todo el tiempo, la música como un motor que guiaba la celebración de más de 20.000 personas dispuestas a cambiar el mundo desde dentro, desde el interior de uno mismo.

Los seis días pasaron a toda prisa entre los baños en la laguna, las deliciosas comidas de los puestos biológicos, los atardeceres, los nuevos amigos que me hablaban de otras culturas, de otras formas de vivir la vida.

En este momento, otra edición del Boom Festival está sucediendo, y aunque este año no pude ir, siento que una parte mía baila y agradece que haya tanta gente celebrando en el lado luminoso. Como dice el lema del Boom 2008: Todos somos todo. Y otra realidad está siendo en un campo de Portugal.”


Desde São Paulo, la voz itinerante de CéU

El Jazz suave de CéU, una cantante paulista que renueva, otra vez, la música brasileña.


El cantaor, según Rubén Darío

 

“¿Habéis oído a un cantaor? Si lo habéis oído, os recordaré esa voz gimiente, esa cara rapada y seria, esa mano que mueve el bastón para llevar el compás. Parece que el hombre se está muriendo, parece que se va a acabar, parece que se acabó. A mí me ha conturbado tal gemido de otro mundo, tal hilo del alma, cosa de armonía enferma, copla llena de rota música que no se sabe con qué afanes va a hundirse en los abismos del espacio.”

Tierras Solares, Rubén Darío (1917)


¡Fin de semana!


Música para la ruta: Jack Johnson

El antiguo campeón de surf Jack Johnson, reconocido desde hace algún tiempo por su música simple y natural, presenta su quinto álbum Sleep through the static esta noche en París, en POPB (Palais Omnisport de Paris Bercy, 8 boulevard de Bercy, París). En los próximos días sigue su gira por Europa y en agosto estará en California. Todo el tour, aquí.