Alegría modelo 2016, en Santa Teresa

Faltaban tres minutos para que se supiera cuál sería la sede de las próximas olimpíadas. Había salido el sol después de varios días de lluvia y el bondinho, el único tranvía que todavía se usa en Brasil, bajaba por una ladera del barrio de Santa Teresa, en Río de Janeiro.

De repente, se detuvo en el medio de la calle. Desde su puesto, el conductor pudo ver que estaban abriendo el sobre. Frenó el bondinho amarelo y se bajó. Atrás de él se bajó el tranvía entero. Todos juntos se amontonaron en la vereda, para ver un televisor que había adentro de una casa pintada de rosa. En el próximo cuadro están todos abrazados, saltando, riendo. Río había ganado. Ellos también. Enseguida, el conductor subió y atrás de él todo el pasaje. Y siguieron viaje.

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Me cuenta una periodista las dos bromas del día en los pasillos de un diario. La primera es que lo mejor no es que haya ganado Río, sino que no haya sido Buenos Aires la primera ciudad latinoamericana en ser la sede de las próximas Olimpíadas. La segunda, que San Pablo está deprimido porque no torcia (hinchaba) por Río, sino por Tokio. ¿O no sabías que tiene una importante comunidad japonesa? La briga (pelea) San Pablo -Río está bien alimentada.

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Habían pasado dos horas de la votación y el ómnibus se detuvo en la parada y subió una señora con la bolsa de la compra. Saludó al conductor porque en Santa Teresa, un barrio antiguo y bohemio de Río, la mayoría de la gente se conoce y se saluda. Lo saludó de buenas tardes. Pero al chofer le pareció poco. «No son buenas, son excelentes. Porque usted no es española, señora, usted es brasilera, usted es carioca y esta es una tarde ¡excelente! Y nuestro presidente es un vencedor. Excelente tarde, señora». La mujer estaba sentada, el ónmibus rodaba por la subida de paralelepípedos, como le llaman al empedrado, y el chofer seguía alabando a Lula porque «ese señor sí sabe lo que hace».

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Faltaba un día para la votación y le pregunté a un empleado de una casa de cambio si tenía ganas de que su ciudad ganara. Me miro indiferente y me dijo que prefería que invirtieran en salud y educación. De los juegos panamericanos no nos quedó nada. Un estadio, nada más.

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Una respuesta en “Alegría modelo 2016, en Santa Teresa

  1. santiago bruma dijo:

    que maravilla que estés en Río!

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