Selvas lejanas, camino a

Veo las flores de Denise Giovaneli y pienso en un ave tropical, una fruta carnosa y desconocida, el Carnaval de Río. Como si los pétalos amarillos y el filamento violeta tuvieran lazos invisibles a escenas exuberantes, selvas lejanas.

Veo estas flores y veo más que flores. La planta no reconoce límites y nace un país sin fronteras. Donde la mirada construye un camino a mundos soleados.

Me gusta cuando el agua atraviesa sus fotos. Vuelve los cuerpos blandos, moja el cabello, inunda el ambiente de inquietud. Chorrea, se escurre. Mata la rigidez ósea para que crezca la fantasía. Y las nubes completan un vestido que no sería extraño que de un momento a otro saliera volando, como un barrilete de otoño.

La fotógrafa construye un paisaje con elementos sólidos,suavidad femenina, instantes ganados y elregocijo íntimo del lo experimental. La mirada está ahí: desnuda, atenta, de pie.

Cuando veo el bosque cerrado y penumbroso que Denise encontró en Córdoba agradezco la luz de luna, sus claros radiantes, la nostalgia de Tolkien, la sensación de estar en una película de aventuras, donde la protagonista es una mujer. Y sabe bailar.

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1 respuesta a Selvas lejanas, camino a

  1. Carolina: hacia tiempo que no pasaba a disfrutar de tus hermosos textos, tan ricos en vivencias y plenos de color.
    Te envio un saludo afectuoso a donde quiera que te encuentres.

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