Día Mundial del Turismo


Un africano en París

Después de aquél Englishman in New York de Sting llega Un africano en París, de la estrella del reggae de Costa de Marfil Tiken Jah Fakoly, que anoche tocó en un festival de Irlanda.


Lazos familiares: el viaje a las raíces

A veces no sé bien para qué sirve Facebook y tengo ganas de borrarme. Otras, cuando busco algún nombre y aparece una persona que no veo hace tiempo, decido quedarme.

Varios años atrás, en un viaje largo, recorrí el Tíbet y conocí a dos montañistas chilenas. Estuvimos juntas unos diez días en Lhasa, la capital del Tíbet. Visitamos el Potala, el Jokhang y monasterios alejados a los que para llegar había que levantarse a las 5 de la mañana, en medio de la helada de una capital a 3600 metros de altura. Un día alquilamos unas bicicletas con Rómul y Gerd, un catalán y un alemán. Nos fuimos a pasear por los alrededores de la ciudad, donde ya en esa época había cada vez más chinos. También comimos hamburguesas de carne de yak, nos dolió la cabeza por la altura y dijimos más de cien veces tashi delek, el saludo tibetano.

Una de esas montañistas chilenas se llama Natalie Tabensky. Después del viaje nos escribimos algunas veces. Así me enteré que había trabajado como guía en el Explora Lodge de Torres del Paine, pero me imaginé que tal vez después había retomado su profesión de ingeniera civil industrial. Varias veces me la imaginé trabajando en alguna empresa.

Hace un mes puse su nombre en Facebook y la volví a ver. Decidí escribirle un mensaje para ver en qué andaba, si se había convertido en una mujer muy formal que va con traje a la oficina, si seguía viajando, si escalaba. Recuerdo que cuando nos conocimos me contó que había participado en una expedición al Aconcagua. 

Me contestó hace unos días. Trabajó en muchas oficinas, pero nunca dejó de viajar. Conoce más de treinta países en seis continentes. Justo hace poco llegó de un viaje de más de nueve meses, una especie de vuelta al mundo en busca de sus raíces. Aproveché el encuentro para hacerle una pequeña entrevista sobre su última experiencia.

¿Cuándo decidiste el viaje y por qué?
Fueron varios factores que se unieron para tomar la decisión de hacer un viaje alrededor del mundo. El primero era que sentía que era hora de hacer un cambio en el trabajo. Generalmente cuando me pasa esto, en vez de buscar trabajo de inmediato, aprovecho para hacer un viaje largo. Como además contaba con ahorros para estar un tiempo sin trabajar y tenía ganas de reencontrarme con mis raíces que están repartidas por el mundo, decidí que era un buen momento para partir.

El recorrido lo fui diseñando de acuerdo al momento en que quería estar en cada lugar. Por eso decidí empezar el viaje en Europa para luego ir a Sudáfrica, India y Australia. Tuve la suerte que durante todo el recorrido seguí el verano y/o primavera en los respectivos lugares así que resultó mucho mejor aún, no sólo por el buen tiempo si no que también porque es época de festivales.

El viaje empezó en Hungría con mi madre que es húngara y que emigró a Chile cuando tenía 13 años. Conocí los lugares donde mi madre había vivido, estudiado y frecuentado cuando era chica. En Europa aproveché para ir a España, Hungria, Slovenia, Austria, Alemania, Inglaterra y Gales (foto). En Sudáfrica conocí a mi único sobrino que nació 3 semanas antes de que llegara, así que compartí con él sus primeras semanas de vida. De Sudáfrica me fui a la aventura a India y luego de allí a Australia, donde entre otras cosas participé en la celebración de los 90 años de mi abuela paterna junto al resto de la familia.

Además de ver a familiares, aproveché de visitar amigos que vivían en lugares cercanos y de realizar otras actividades: una caminata por los Julian Alps en Slovenia, un trekking en Los Alpes, otro en la costa Sudafricana llamada Otter Trail y otros dos trekking en Tasmania (The Overland Track y The Walls of Jerusalem).

¿Qué tipo de pasaje sacaste?
Hay muchas ofertas de viajes alrededor del mundo (RTW). Considerando los paises donde quería ir, me convenía tomar el viaje con la alianza One World, que es una alianza de varias líneas áereas que pasan por los lugares que quería visitar. Además resultó conveniente pues pude acumular las kilómetros “lanpass” que me sirven para viajar grátis a algún lugar del mundo.

¿Cuánto te quedabas en cada país?
Fue variado. El país donde más me quedé fue Australia: más de 4 meses pues allí está la mayor parte de mi familia. El país donde menos me quedé fue Slovenia: tres dias solamente. En éste último, me hubiera gustado pasar más tiempo pues superó todas mis expectativas. Tiene unos paisajes muy bellos y para aquellos que les gusta la vida al aire libre, está lleno de actividades: trekking, montañismo, escalada, rafting o simplemente contemplar la naturaleza.

¿Cómo te movías? ¿Parabas en hoteles o en casa de amigos?
En Europa me movilizaba en tren y en línea aérea barata si había. Estas son muy convenientes pues puedes volar de un país a otro en forma muy económica. Por ejemplo, una vez volé en Ryanairque por 100 dólares me llevó desde Londrés a Frankfurt ida y vuelta. Lo único malo que el aeropuerto de Frankfurt Hahn no estaba en Frankfurt si no a más de 110 kms de la ciudad. Lamentablemente cuando tomé el avión no tenía idea de esto. Uno pensaría que si un aeropuerto lleva el nombre de Frankfurt es por que está en esa ciudad, pero en este caso particular no es así.

¿Cuál era tu presupuesto diario?
No tengo idea cuanto gasté pero no fue mucho pues como me quedaba en casa de conocidos no tenía que pagar por alojamiento. Para ser sincera gasto más viviendo en mi ciudad (Santiago) que lo que gasté viajando. También depende mucho de qué países visitas, pues por ejemplo, la India es muy barata, pero Inglaterra es de los paises más caros que he visitado.

¿Usabas guía?
Generalmente cuando viajo uso los libros guías del Lonely Planet. Esta vez andaba con el de Europe in a shoestring, la de Sudáfrica, la de NSW de Australia y la Walking in Australia, que es al final la que más usé.

¿Dónde contabas las historias del viaje?
Empecé escribiendo un diario, pero dejé de hacerlo cuando llegué a Sudáfrica pues preferí ocupar el tiempo disfrutando del momento presente. Lo que sí tengo son muuuchas fotos. Saqué más de 6000. Es una excelente forma de recordar los lugares, los acontecimientos y las personas con las que compartiste. En este viaje cambié mi cámara clásica por una digital y la verdad es que es una maravilla pues no cuesta nada bajar las fotos a un CD y pasarlas a un album digital para que tus conocidos lo puedan ver en cualquier parte del mundo. Recomiendo mi cámara porque saca muy buenas fotos, es chica, liviana y fácil de usar. Es una Canon PowerShot A710IS. También recomiendo usar un Memory Card Reader para bajar las fotos a un computador y pilas recargables para no contaminar tanto el medio ambiente.

¿Qué trekkings hiciste?
Hice una caminata por los Julian Alps (foto) en Slovenia donde subí tres cerros, el más famoso llamado Vogel (1922 m) en el Parque Nacional de Triglav en la región de Bohinj. Este lugar está lleno de caminatas de todos los gustos, niveles y duración, y existe muy buena información al respecto. Aunque yo andaba sola, nunca me sentí sola pues es un lugar muy frecuentado por europeos.

También hice un trekking de cinco días con dos amigas austríacas en los Alpes, en la frontera entre Austria e Italia. Se llama Karnischer Hohenweg (El camino alto de los Alpes Cárnicos). Aunque nos tocaron varios dias de lluvia y frio, de vez en cuando se abrían las nubes y podíamos disfrutar de paisajes espectaculares. Además, los albergues en la ruta son muy cómodos y agradables. Todos cuentan con servicio de desayuno, almuerzo y comida (típica austríaca), son calentitos, limpios y cuentan con un cuarto especial para dejar la ropa mojada, de modo que al dia siguiente cuando te toca partir está toda seca. La gracia de los albergues es que uno puede caminar en forma muy liviana pues no es necesario llevar ni carpa, ni comida, ni cocinilla, ni saco de dormir. Basta con un saco de seda o una sabana, pues los refugios proporcionan camas y frazadas. En esta caminata habían muchos austríacos y alemanes, más que ciudadanos de cualquier otra nacionalidad.

También, hice una de las caminatas más famosas de Sudáfrica llamada The Otter Trail que dura 5 días. Va bordeando la costa entre acantilados, bosques y playas. Lo más complicado de es atravesar los ríos: hay que cruzarlos con la marea baja pues de lo contrario, no queda más que cruzar nadando con mochila y todo. Aunque partí sola, en el camino hice varios amigos. ¡Menos mal! Porque de ninguna forma me hubiera atrevido a cruzar los ríos sola. Al que le interese esta caminata es importante que reserve con anticipación aquí.

Me tocó además hacer dos trekkings con amigos y una prima en Tasmania: el Overland Track, que nos tomó 10 días incluyendo rutas alternativas, y el otro en Walls of Jerusalem National Park. El Overland Track es el trekking más famoso de Tasmania y es el más organizado que he visto. Me llamó mucho la atención todas las gestiones que realiza el Parque para que las personas dejen el mínimo impacto posible. Una buena parte de la ruta cuenta con tablones para que el suelo no se degrade y hasta los desechos humanos se sacan en helicóptero. Read the rest of this entry »


Temas, noticias y links

Las vacaciones comienzan en el aeropuerto

Durante este verano, los aeropuertos de París (Orly y Charles de Gaulle) ofrecen clases gratuitas de baile a los pasajeros. No podrán disfrutarlo los 17 millones de turistas que usan esos aeropuertos en verano, pero seguramente algunos pasarán un rato agradable. La idea es que los pasajeros entren en el espíritu de las vacaciones antes de viajar. Los que van a Cuba pueden practicar salsa y los que viajan a Nueva York, animarse al hip hop. También hay clases de danzas orientales y tango, entre otros quince ritmos.  No es necesario inscribirse y las clases se dan de 10 a 18. En Orly el piso de baile está en la Terminal Sur, en la Puerta 17. En Charles de Gaulle, en la Terminal 2E, Puerta E51. 

                                                                            

Menos turistas en Kenia, después de la violencia

La primera mitad de este año, después de las elecciones, Kenia vivió terribles episodios de violencia y luchas tribales que dieron como resultado más de 1300 muertos y miles de personas tuvieron que abandonar sus casas y sus pueblos.

En Kenia, uno de los países más turísticos de Africa, el turismo cayó después de los acontecimientos. Se cancelaron reservas y los que habían pensado en unas vacaciones salvajes cambiaron de país. Según el Consejo Turístico, la llegada de turistas al país africano cayó un 36%, hasta los 561.313 en los seis primeros meses de 2008 en comparación con los 873.433 que llegaron en el mismo periodo del año anterior. 

 

 

Caminatas audioguiadas por los docks de Londres, gratis

Algo gratis en Londres es para celebrar. Para explorar la zona de los Royal Docks, existen tres caminatas diseñadas por la universidad de East London y las comunidades que viven en los docks. Hay mapas y senderos audioguiados que se pueden descargar aquí. En el camino se podrá escuchar la historia de las primeros molinos harineros a orillas del río, entrevistas a los pobladores y música industrial mientras se ven nuevas panorámicas de Londres.  

Casi todas las caminatas duran alrededor de dos horas y parten y terminan cerca de la Docklands Light Railway Station, el tren atraviesa los docklands y llega hasta Greenwich. Como se recorren zonas aisladas y con el objetivo de una exploración urbana, se aconseja dejar las cosas de valor en el hotel. 

 

 


Zine, un taxista argelino en París

El taxista que me lleva al aeropuerto podría ser español o colombiano. Pero es argelino y se llama Zine.

Un domingo a la tarde hay poco tránsito. Dobla aquí y allá y enseguida estamos en los banlieu o periferia de París, camino al aeropuerto.

Celebra que hable español, es el idioma que más le gusta. Me cuenta que cuando vivía en Argel, hace más de 20 años, veía el famoso progrma de concursos que llegaba de España ¡EL precio justo! Era una imitación de The price is right!, el show que creó en 1956 Bob Stewart en Estados Unidos y que se exportó a más de 20 países.

Zine Entendía poco, pero le encantaba el acento. Se sentaban los dos, él y su mujer, y lo miraban y se reían. “Total, al final siempre se sabía quién ganaba”, me dijo.

El argelino está vestido de marrón, el mismo color de su piel. Y tiene anteojos de vidrio grueso. Su look es retro, el mismo que se usa hoy en París. Me imagino que ese suéter de abuelo se podría conseguir una tienda vintage del Marais. Calculo que tendrá 60 años, aunque parece más.

Vamos por una autopista cuanto le pregunto por la relación entre Francia y Argelia. “Francia le hizo muy mal a Argelia”, me dice y después me cuenta recuerdos de la guerra que duró ocho años, entre 1954 y 1962. Pero la dominación fue más larga, los franceses estuvieron en Argelia desde 1830.

“Una vez entró un soldado a la casa de mi padre y le mostraron una foto de un hombre joven. Le preguntaron si lo conocía. El dijo que no. El soldado le dijo: Sé que es su hijo y yo estuve presente cuando lo mataron. Algeria no ganó por las armas, pero ganó por la diplomacia”, me cuenta con tristeza y orgullo.

Vive en París por el trabajo y vuelve a su país todos los años. Me dice que los franceses son muy racistas y que ahora están peor que nunca.

“¿Usted sabía que la mayoría de los extranjeros de Francia son argelinos?”, me pregunta y sigue: “Hace poco se hizo un estudio sobre la composición de la población de inmigrantes en París y según el resultado, en los 20 barrios que tiene la ciudad, la mayoría es argelina. En todos”, enfatiza.

El día está gris, como la mayoría de los días en París. Parece que en cualquier momento lloverá. Zine me pregunta el significado de algunas palabras en español y vuelve a recordar ¡El precio justo! “Después de un tiempo de verlo me compré un pequeño diccionario y empecé a estudiar, solo. ¡Y entendía muchas palabras!”, sonríe y se da vuelta.

Después, nos quedamos un rato callados.

Cuando me deja en la Terminal 2 de Charles De Gaulle, me da la mano y antes de subirse otra vez al auto me dice que quiere estudiar español. Sus hijos ya están criados y tiene tiempo libre. “Si, voy a aprender español, la semana que viene empiezo”.


Mistral, el viento malhumorado

En Francia, siempre que pueden le mandan un saludito a Africa. Eso cuando no le devuelven un grupo de inmigrantes.

Por eso, no me resultó extraño que cuando me contaron sobre el mistral, lo primero que me dijeron es que viene de Africa y que trae arena, violencia y malhumor.

El mistral es un viento que sopla en La Provence en la primavera y el invierno, en total unos cien días por año. En general es un viento fresco o frío, y seco. Pero ojo, puede venir con nubes negras y llenas de tormenta.

El tramontana, como lo llaman en algunas zonas de La Provence, puede llegar a soplar a 90 kilómetros por hora y arrasa con lo que tenga adelante. Como ese día en St. Tropez, que casi se lleva el muelle de la foto. Era el Mediterráneo pero parecía el Atlántico enloquecido.

Así es el mistral: se forma de un momento a otro y sopla su música impetuosa. Por eso los que navegan embarcaciones pequeñas no lo quieren: en sólo ocho minutos los puede poner en peligro. Y lo peor: es un viento difícil de predecir. Cuando lo anuncian en el servicio meteorológico, en general ya sopló.

Se llama mistral, como la poeta chilena que ganó el Nobel. Pero el nombre del viento no es por ella, sino por el poeta francés -y provenzal- Frédéric Mistral, que curiosamente también ganó el Nóbel.

En Francia muchos me hablaron casi con horror de este viento loco que viene de Africa. Pero leo en Wikipedia y dicen que el mistral trae puras cosas buenas, que cuando pasa los cielos están despejados y claros, que es bueno para la salud y que desarma las nubes de polución que sobrevuelan las ciudades. En Wikipedia el mistral es un señor viento. ¿Lo habrá escrito un senegalés?


La Batalla en el Kruger sigue en cartel

La historia de la Batalla en el Kruger le ocurrió a dos turistas estadounidenses de viaje por Sudáfrica. Pero podría haberle pasado a cualquiera.

Esa suerte accidental del turista inexperto provoca una identificación tal que el National Geographic Channel terminó exhibiendo ayer un documental sobre el tema en el horario de máxima audiencia de la televisión estadounidense.

¿Lo recuerdan? La batalla en el Kruger (Battle at Kruger) fue el video más visto del año pasado en Youtube. En apenas ocho minutos cuenta la atroz lucha de un pequeño búfalo por sobrevivir al ataque de un grupo de leones hambrientos.

El video fue filmado por el turista texano David “Buzz” Budzinski (foto) en el parque Kruger de Sudáfrica en 2004, mientras el fotógrafo Jason Schlosberg, tomaba imágenes de la batalla (la que se ve es una de ellas).

Cuando volvieron de Africa con ese tesoro en sus máquinas trataron de venderlo a canales de televisión y también se dieron una vuelta por National Geographic y Animal Planet, pero les aclararon que no compraban material de amateurs.

Durante varios años, el video durmió en un estante. Hasta que un día, Schlosberg quiso mandárselo a un amigo. En lugar de grabar un DVD y enviarlo por correo, lo colgó en Youtube, donde su popularidad fue ascendiendo hasta convertirse en uno de los videos más vistos del mundo: más de 30 millones de personas fueron testigo de esa batalla por la vida.

Los autores se hicieron tan populares como los búfalos del video. Les hicieron notas y reportajes en importantes medios del mundo (Time, BBC, New York Times). Hasta crearon un sitio Web, battleatkruger.com donde se pueden comprar fotos, el video en alta calidad y todo el merchandising imaginable. También existe una entrada en Wikipedia con todos los detalles sobre el caso.

Esta fama tardía ocurría a fines del año pasado y ayer tuvo su coronación: se emitió en el horario de máxima audiencia de la televisión estadounidense un documental sobre cómo grabaron el video en el parque nacional sudafricano. Para eso, un equipo del canal viajó al lugar de los hechos con el objetivo de deconstruir el drama. También fueron los dos protagonistas, que ya se están acostumbrando al éxito.


La caída interminable de Zimbawe

Leyendo las últimas noticias de Zimbawe, parece que el país está a punto de caer por las Victoria Falls. Que se ahogará en su propia agua, el agua que tanta falta le hace.

Unos días atrás cumplió 28 años la independencia de este país africano de 13 millones de habitantes. Exactamente 28 años lleva en el poder el presidente, Robert Mugabe. Mugabe fue el héroe de la independencia, pero hoy a los 84 años hace tiempo que dejó de ser un héroe. “Su problema es que se cree dios”, me dijo hace menos de tres años Lovemore Sibindi mientras cruzábamos el paisaje amarillo del interior del país.

Zimbawe atraviesa una grave crisis política y económica, que si bien comenzó hace tiempo –el año pasado la inflación alcanzó el 8000 % –, se desató con más fuerza y violencia después de las últimas elecciones en las que Mugabe proclamó el triunfo y la oposición, el fraude.

Falta poco para que se cumpla un mes de las últimas elecciones y el gobierno de Mugabe todavía no entrega los resultados del recuento de votos. Tampoco entrega comida en las zonas del país conocidas como opositoras y hay más de 400 activistas del Movimiento para el Cambio Democrático (MDC) el partido opositor, detenidos y privados de los derechos básicos. Además de los detenidos y torturados ilegalmente por militares entrenados por la armada norcoreana en los años 80. Mugabe ha sido acusado recientemente de matar para seguir en el poder.

Leo que la situación en Zimbawe empeora cada día y me acuerdo de Lovemore, el chofer del camión en el que crucé algo del sur de Africa durante dos semanas. Lovemore Sibindi, así se llamaba. Era un negro alto y flaco, que siempre estaba de buen humor. Aunque hubiera manejado diez horas.

Lovemore no era un nombre de fantasía. “Mis padres estaban en un momento de mucho amor cuando me lo pusieron”, me dijo sonriendo.

Cada vez que sonreía se le achinaban los ojos y sus pestañas enruladas ganaban un primer plano. Durante esos viajes largos en camión muchas veces fui adelante y conversé horas con Lovemore, escuchando la música de Oliver “Tuku” Mtukudzi, la voz de Zimabawe. Una tarde, Lovemore habló poco. Tenía la mirada fija en la ruta y parecía enojado. Después supe que estaba pensando en Mugabe. “Debería estar muerto”, me dijo cuando caía la noche.

Lovemore era hincha de la selección argentina, se ve en la foto. Pertenecía a la tribu de los ndebele, que está peleada a muerte con los shona, a la que pertenecía Sawa Kurima, el guía del safari. Si ellos no hubieran compartido ese trabajo con extranjeros posiblemente serían enemigos, como otros shonas y ndebeles, que ni se miran y si lo hacen es para agredirse.

No sé donde estarán Lovemore y Shona hoy. Tal vez sean parte de los dos millones de refugiados zimbawenses en Sudáfrica. O quizás sigan guiando un safari a pesar del caos. Porque si bien hay un Zimbawe que está a punto del estallido, hay otro país que vive en otro mundo. Ese segundo país es Vic Falls, la Capital de la Aventura de Africa, un lugar en el que el turista cumple su sueño de aventura a la carta pase lo que pase.

Las advertencias de la Lonely Planet se publican, pero a Vic Falls los turistas llegan igual. A saltar en el segundo bungee más alto del mundo (111 metros), a hacer rafting grado 6 en el diabólico río Zambezi, a sobrevolar las Cataratas Victoria en helicóptero, a recocorrer un par de kilómetros sobre el lomo de un elefante. Si no fuera porque todas las noches, los cortes de luz son largos y oscurecen el ghetto turístico y perfecto, y recuerdan que algo no anda bien, se podría creer que está en un país tranquilo, donde el peligro más grave está en la selva.


Youssou N’ Dour, una voz de Africa

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Youssou N’ Dour es el músico africano más conocido afuera y adentro de Africa. Lo escuchan los padres y los hijos. En Senegal lo quieren y respetan profundamente porque habla de Africa en todo el mundo. Muestra el ritmo de Africa pero también cuenta sobre su sufrimiento. Como me dijo un vendedor de tejidos en la Place Independence de Dakar, “lo queremos porque cuando lo escuchás cantar no podés quedarte impasible. Tenés que levantarte, que hacer algo, que bailar”. (Para los que estén por ahí, el próximo 5 de abril Youssou N’Dour dará un concierto en Bercy, París.)

En 2007, Youssou N’Dour fue elegido por la revista Time como una de las 100 personas más influyentes del mundo, y este año consiguió el apoyo de Luciano Benetton para lanzar el microcrédito en su país. Según él esa es la salida para Africa. “Africa trabaja -me dijo en una entrevista- No necesitamos la limosna de Europa”.

El microcrédito que promueve Youssou N’Dour con la ayuda financiera del grupo Benetton se llama Birima, como se llamaba un rey de mucha palabra que existió en Senegal. Y como se llama una de las canciones más conocidas del músico que fue usada para el video promocional, del que participan Patty Smith y un par de músicos italianos. Aquí pueden verlo.


Pájaros de mal agüero

birdsatairports.jpgEn un aeropuerto de Florida hay un collie que se llama Radar y tiene la misión de evitar que los pájaros mecánicos y los naturales se mezclen. Hace poco salió publicada su historia. Radar no es el primer perro en el métier de espantar pájaros en ese aeropuerto. También existió Jet, pero se retiró enseguida por problemas cardíacos.

El tema de los pájaros en los aeropuertos tiene historia. El primer choque de un ave con un avión ocurrió en 1905 y el primer muerto fue en 1912. En la actualidad, los choques con aves cuestan 600 millones de dólares por año a la industria aeronáutica. Tanto, que los ingenieros de esta época se preocupan por diseñar nuevas tecnologías que  más resistentes al impacto de las aves, y hasta existen manuales de seguridad para que los pilotos eviten las aves y simuladores del impacto que producen las aves en el avión.

El 90% de los choques ocurren durante el despegue y aterrizaje de aviones. Al choque del ave con el avión -generalmente con la turbina- se lo conoce en inglés como bird strike o BASH (Bird Aircraft Strike Hazard). Los ingenieros japoneses le dicen yakitori por la popular brochette. El tema es que este choque causa severos daños a la nave, básicamente porque el impacto del pájaro a gran velocidad es muy fuerte.

10.jpgEn el día del despegue que siguió al día del pájaro en la turbina supe que volaríamos en un avión distinto. Y no es que creí un rumor de pasillo: vi la turbina triste y desguazada en un hangar. Estaba cerca de un Hercules última generación de Estados Unidos que nadie supo explicarme por qué estaba en el aeropuerto.

Leo por ahí que varios aeropuertos están situados en rutas migratorias y muchas aves los usan como un alto en su largo camino. Porque allí encuentran alimento: semillas y frutos y a veces, también basura abandonada.

pajaros.jpgEl tema de los pájaros en los aeropuertos es grave. En algunos lugares, como Nueva Zelanda, electrifican las matas que lo rodean para repeler a los gusanos que sirven de alimento a las gaviotas. En JFK, por ejemplo, compraron halcones para reducir drásticamente la población de palomas. También, se usan luces, pirotecnia, bombas de estruendo y armas de fuego para ahuyentar a las aves.

Cansadas de los pájaros de mal agüero, las autoridades del aeropuerto de Pekín compraron una máquina estadounidense que reproducía cantos de algunos enemigos naturales de esos pájaros. Pero, según afirmó el diario local Evening News, los pájaros no entendían los cantos de los ahuyentadores estadounidenses. Entonces, expertos chinos grabaron cantos made in China.

Las especies involucradas en esta actividad de riesgo son gaviotas, palomas, buitres -como en el caso del aeropuerto de Dakar-, zopilotes, halcones y otras aves de rapiña. En Estados Unidos, por supuesto, existe un comité llamado Bird Strike que se reúne todos los años. En 2008 la cumbre será en agosto.

El día del segundo despegue con destino a Addis Abeba, también había aves de rapiña en el horizonte. Pero alguien les habrá tirado un pedazo de carne porque cuando el avión estaba en la pista se fueron volando y por fin, el avión tocó el cielo de Africa.