Excusas infantiles para viajar, Volumen I

Rusky es director del sello Ultrapop de música independiente. Conoce músicos de muchos países y viaja seguido. Insiste -aunque pocos le creen- en que es buen amigo de Nick Cave y también de Anthony Bourdain. A este último lo habría conocido en una noche de copas en una taberna escocesa.

Imagino que reparte el tiempo entre la música, el bar Ultra (San Martín 678), la comida, la lectura y la escritura. Porque también le gusta escribir y teorizar sobre la escritura, el periodismo, las crónicas y el poder de la no ficción. El otro día cenamos en una parrillita de barrio y, entre mollejas, vacío y papas fritas -el colesterol, chocho- me contó esta anécdota, que después escribió, especialmente para Viajes Libres. No se la pierdan: otro motivo para viajar a Chicago.

«Una de las ventajas de trabajar en la producción y edición de música y arte es que uno puede viajar y conocer lugares y personas interesantes, artistas y productores de todo el planeta. La experiencia resultante bien vale la pena pero atención: los artistas no siempre son lo que uno se imagina al descubrir su obra. Por suerte este no es el caso Stephen Malkmus, espíritu bondadoso, cantante y guitarrista de Pavement, banda que se presentó en noviembre por tercera vez en Buenos Aires; y que junto con Pixies y Sonic Youth son los padres del Indie rock norteamericano.

En su corta estadía en la ciudad hablamos de música, de política, de lo caro que está Buenos Aires, de cine, de recetas, en fin, de la vida. El día de la despedida, junto con Mark Ibold (que también toca en Sonic Youth), un par de amigos y el dibujante Liniers fuimos a morfarnos una Fugazzeta a El Cuartito. Esta fugazzeta, única en el mundo por su esponjosa masa rellena desbordante de exquisita Muzzarella y cebolla fue desmerecida y puesta en duda por Mark aduciendo que era una vil copia de la pizza de Chicago (admitió, de todas formas, que era de las mejores que comió en su vida). Juramos hacer la investigación y dar veredicto por email. Todo el mundo en paz, el debate seguiría en el futuro: pensar que este estilo mundialmente famoso de pizza pueda haber nacido en Chicago es, como mínimo, polémico.

Sin ser rigurosos, investigamos en Internet: la pizza de Chicago existe, pero es… ¡cualquier cosa! Es cierto que comparte el grosor con la fabulosa pizza argentina, pero no es más que una burda tarta rellena con lo que se les crucé por el camino: queso y salsa de tomate y/o salchichas y/o cebollas y/o pimientos y/o cualquier verdura. Hasta hay una versión cerrada, que bien podría ser una empanada gigante o un calzone. Si es cierto lo que lee por ahí, esta tarta con pretensiones de pizza fue inventada en 1943, unos diez años después que El Cuartito abriera sus puertas, en 1934.

Puesto el email al susodicho Mark con la información para que escarmiente recibo inmediatamente, a los cinco minutos de enviado, una ferviente invitación a probar la pizza Chicago style que hacen en un sucucho a la vuelta de su casa en Queens, en NYC. Le respondí que no íbamos a probar una pizza de Chicago en NYC, que para eso la probáramos en Chicago, asunto sobre el cual finalmente nos pusimos de acuerdo. Todavía no se concretó el viaje, pero ya encontré una excelente excusa para conocer Chicago: probar esta pastaflora salada».

Esta entrada fue publicada en Anécdotas, Autores invitados, Check in, Costumbres, Destinos, Estados Unidos, Gastronomí­a, Música. Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a Excusas infantiles para viajar, Volumen I

  1. Carlos dijo:

    Comparar esa burda tarta de Chicago con la fugazzeta es una irreverencia sacrílega; además, se supone que la de El Cuartito no es la primera -aunque pueda ser la mejor-, porque Banchero se reivindicó siempre como el inventor de la fugazzetta y nadie nunca lo discutió. De cualquier manera, Chicago tiene tantos atractivos para conocerla o re-conocerla, entre ellos los hermosísimos trenes elevados o «els», que se le puede perdonar largamente esa extraña pastafrola salada.

  2. Pingback: Viajes Libres » Blog Archive » Excusas infantiles para viajar, Volumen II

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *