Te regalo una punta de flecha, mi vida

En varias zonas del campo de Santa Cruz se encuentran puntas de flecha. Sí, todavía hoy.

Suelen estar en picaderos, como se les llama a los lugares donde los tehuelches picaban y daban forma a las piedras hasta convertirlas en armas.

Las que se ven en la foto están expuestas en La Posada del Posadas, el hotel de Pedro Fortuny y Susana Ventura, en Lago Posadas, al norte de la provincia.

Como en el pueblo, de unos 300 habitantes, no hay museo les pregunté por qué no las prestaban para armar un posible museo. Entonces, Susana frunció el ceño y dijo, muy segura, que no.

A continuación, me explicó una tendencia patagónica: llevar un colgante con punta de flecha. Después comentó que se ha visto a mujeres relacionadas con políticos llevar alegremente un tiento con una obsidiana filosa, tallada por algún tehuelche. Una punta de flecha que se encontró en un picadero, llegó a un museo y después se las llevaron del museo. Total, hay tantas. Por eso, las de Fortuny no salen de la impecable vitrina, en el hall del hotel. Pase a verlas, aún no cobran entrada.

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