Las piscinas masculinas de David Hockney





Desde mañana, gran expocisión del artista británico en la Royal Academy of Arts, de Londres. En mayo, en el Guggenheim Bilbao.





Desde mañana, gran expocisión del artista británico en la Royal Academy of Arts, de Londres. En mayo, en el Guggenheim Bilbao.

The Travel Almanac es una revista. La encontré en una librería de Berlín. Se le ocurrió al productor John Roberts y a su amigo Pawel después de browsear publicaciones de viajes durante una larga espera en Heathrow. No encontraron nada nuevo y decidieron hacerlo.
Una revista que explorara el viaje y la habitación -en el sentido de habitar- temporaria según la mirada de músicos y artistas. Así surgió, como un intento de cubrir (algo de) ese vacío. Este número (Spring-Summer 2011) salió hace un par de meses, es el primero y desde que nació la idea hasta que estuvo en las librerías pasaron más de dos años.
Está dividida en tres secciones. Guests, en la que los autores conversan con sus artistas favoritos sobre cómo el viaje afecta sus vidas; Amenities & Incidentals, donde muestran hoteles únicos que suponen un experiencia, lugares no sólo para dormir, sino para estar, y Souvenirs, una selección de pequeños mementos y algunos consejos de viaje.
De este número me gustaron varios temas. En este post rescato algunos fragmentos de la entrevista a David Lynch, el director que viaja dentro del territorio de sus películas, y afuera también.
- ¿Qué lugares has visitado y han tenido un impacto duradero en ti, y cómo fueron esas experiencias?
- Lodz, Polonia, en invierno es un lugar que me hizo empezar a soñar instantáneamente. Las ideas surgieron de la luz y las nubes bajas y de las nubes bajas, gris oscuro, y de las fábricas en ruinas y de la arquitectura única de la ciudad.
- ¿Cuáles son tus hoteles favoritos o lugares para quedarte cuando viajas?
- Realmente me encantaba el Lancaster Hotel, en París. Ya no me quedo ahí porque no dan más la tarifa de “artista”. Era un hotel pequeño, pero acogedor y yo me sentía como en casa.
- ¿Cómo el viaje afecta tu trabajo y el proceso creativo? ¿Qué lugares te parecen más apropiados para trabajar y por qué?
Para mí, el lugar más apropiado para trabajar es casa. Pero muchas veces, nuevos lugares conjuran ideas, por eso, es bueno salir de tanto en tanto.
- ¿Tienes algún hábito o ritual cuando viajas que te hace sentir más cómodo cuando estás afuera de casa?
- Fumar. Pero dejé de fumar, entonces nó sé qué pasará la próxima vez que vaya a París.
-¿Cómo tu experiencia con la meditación afecta los demás aspectos de tu vida?
La meditación trascendental es como si te dieran una llave a un tesoro, y trascender es experimentar ese tesoro. Dicen que lo trascendente, es una experiencia holística, entonces todas las avenidas de la vida comienzan a mejorar cuando empiezas esta práctica. Lo trascendente es todo positivo -un gran océano sin límites de felicidad infinita, creatividad, inteligencia, energía, amor, paz.
The Travel Almanac es una revista, pero tiene espíritu de permanencia. Como los libros.

Abierto por un argentino en 1961, el Café Versalles es un mítico punto de encuentro en la peatonal Junín, en el centro de Medellín. Primero fue pastelería y cafetería, ahora también sirven muy ricos almuerzos y siempre ha sido un lugar para ver fútbol. Una reflexión acompaña en la pizarra la oferta del día.

Me crucé con Alice Wagner en la galería Lucía de la Puente, en Barranco, Lima. Ella iba con una falda leve y llevaba una canasta de picnic. Cuando llegó al mostrador de la recepción, se agachó y buscó algo en su canasta. Seguramente porque había pasado la hora de comer y todavía no había almorzado, me quedé mirando. Quizás imaginé que saldrían sándwiches de jamón del Norte, manzanas, queso, pan casero. Soñé por un instante con una degustación de tiraditos de salmón. Nada de eso.

De la canasta de picnic, la artista sacó catálogos de su obra que la responsable de la galería llevaría a una feria de arte en Miami. Le pedí uno. Había portadas de discos de vinilo de Olga Guillot, Bola de Nieve, Julio Iglesias y otros maestros de la balada romántica.
Su muestra ya había pasado. Durante un rato me ausenté de la moderna galería de arte para tomar un tour nostálgico, con brisas tropicales, por algunos iconos de la latinidad. Personajes, atuendos, colores, estéticas que uno siente como propios a pesar de no haber vivido aquellos años. Fue un tour de catálogo, pero igual lo disfruté.

Si me preguntan quién exponía esa tarde en la galería, probablemente no lo recuerde. En cambio, no olvidaré chequear de tanto en tanto la página de Alice Wagner, a ver en qué anda.

Hoy se inaugura en Buenos Aires la IX edición de la Feria del Libro de Fotos de Autor, en Espacio Ecléctico. De los 400 trabajos presentados, se seleccionó poco más de la mitad.
Verano es uno de ellos, dentro de la categoría Biografía. Pertenece a Andrea Marra, guionista de unitarios para televisión y, desde ahora, también autora de un ejemplar único, artesanal y de inspiración japonesa.
El fin de un affair amoroso y el incentivo de su profesora de fotografía, Marcela Valero Narvaez, fueron el motor de este libro poco convencional: un rollo que indaga en lo íntimo, en lo femenino, a través de fotos y textos eróticos.

El rollo es un fluido de poco más de un metro y medio de largo. “Tiene algo de flipbook, de las estampas japonesas, perfectamente podría ser la secuencia de una película”, me cuenta Andrea que, a propósito, parece medio japonesa.
Impreso en papel traslúcido y bien guardado dentro de una cajita oriental. Como un tesoro, que retiene movimiento, fragilidad, imágenes borrosas, recuerdos de un momento explosivo.
En la feria, algunos libros se venden, éste no. Es único. Pero hasta el 22 de este mes se lo puede conocer, descubrir. Sentarse en un sillón y desenrrollarlo. “Las mujeres van a entender de qué estoy hablando”, dice Andrea.
[...] “El artista es un creador de símbolos porque la forma simbólica es, no solamente algo dentro de la estructura racional, sino aun del alma y de la materia, y surge formada como de una pieza; y de ahí el que tenga, en cierto modo, como un valor mágico, y obre sobre nuestra sensibilidad espiritual, directamente, sin necesidad de interpretación ni lectura; y por todas estas razones, en cuanto a forma, tiene un valor en sí. [...]
[...] Nuestro símbolo es aquel que viene de la intuición y es sólo interpretado por ella. Algo, pues, ininteligible al pensamiento, y así es que vemos el gran arte. Por esto, un artista, jamás tendrá que poder dar razón del porqué de tal forma.”
Universalismo constructivo, Joaquín Torres García, 1934.