Llevar y traer

 cataratas2.JPG                copia-de-misiones.JPG

Con esto de Iguazú hiperturística -el jueves último salió un especial en el suplemento Ambito del Placer y hoy salió en el suplemento turí­stico de La Nación– me quedé pensando en una contradicción lógica elemental: por un lado se llevan la selva y por otro, traen más turistas. Se sabe que el negocio de la madera en Misiones es bueno, y que camuflados por la noche van y vienen camiones sacando listones de guatambú, anchico, timbó, maderas de selva, maderas de ley que se cortan sin pensarlo dos veces. Después el espacio libre se rellena con Pino eliotis y comienza la reforestación, justo allá­ donde se termina la selva.

Al mismo tiempo, en general de dí­a –si es que el vuelo no se demoró– llegan tours de argentinos, japoneses, mexicanos, brasileros y más a conocer la furia de la Garganta del Diablo, los misterios de la selva. Se sabe que el negocio del turismo también es bueno. Desde Brasil parten helicópteros cada diez minutos. Los vencejos de cascada ya se acostumbraron, pero hay aves que no logran entender el sonido loco de ese extraño pájaro mecánico. En Argentina, los helicópteros están prohibidos, pero los botes que se acercan durante todo el dí­a hasta el salto San Martín también hacen un ruido loco. Y pronto llegarán más turistas, más tours, más restaurantes, más movimiento. Hace años que Iguazú es Patriomonio de la Humanidad, y sin embargo la meta para este año es un millón doscientos.

Esta paradoja no se ve sólo en las Cataratas. Es una muestra más del dilema del turismo y la conservación. Una vieja temática ¿sin solución?

Esta entrada fue publicada en Argentina, Cataratas, Patrimonio de la Humanidad. Guarda el enlace permanente.

6 respuestas a Llevar y traer

  1. Esteban dijo:

    «Cuando dijimos al guí­a que no querí­amos ir a los lugares turí­sticos, nos llevó a los lugares donde se suele llevar a los turistas que dicen que no quieren ir a los lugares turí­sticos. Como es lógico, estos sitios están llenos de turistas. Lo cual no quiere decir que nosotros no fuéramos menos turistas que los demás, sino que subraya el hecho irónico de que todo aquello que uno va a visitar se modifica por el simple hecho de ir a visitarlo, que es la clase de problema con que se han debatido los físicos durante gran parte del presente siglo», Douglas Adams, «Y mañana no estarán». Muy bueno el blog, felicitaciones!

  2. Carolina dijo:

    Gracias, Esteban!
    Creo que todavía hay lugares que le hacen Ole! al turismo masivo. Igual, cuando lleguemos seguramente ya serán lugares turísticos. En el fondo, mañana no estarán.
    Saludos!

  3. Majo dijo:

    Muy bueno! Exceltente opionio!
    En marzo estuve ahí, y volví preocipadí­sima por los animales, pá¡jaros, plantas, arboles! Te acordas que hice una tarea que se titulaba «Primero el Coati!» Porque pareciera, que primero esta el ingreso que dejan los turistas, sin medir la cantidad de personas que entran al Parque Nacional por dí­a, sin tener en cuenta el impacto ambiental, sin establecer prioridades… Realmente el escenario me impactó gratamente, pero el gusto que me dejó el viaje, fue amargo..
    Esperemos que esto cambie, que alguien no solo vea el hoy, las divisas que entran hoy, si no las que pueden llegar a entrar si hacemos las cosas bien.
    Un besito Majo

  4. Fitz dijo:

    Que hagan una replica de las cataratas al lado de Temaiken con vencejos mecanicos y niños disfrazados de Coaties!
    En Altamira solo nos pocos afortunados pueden visitar las cuevas autenticas, para la popu estan las otras, las fake.
    Muy bueno el turis-blog!!

  5. Claudio Carpio dijo:

    La política tiene como razón de ser intermediar entre los diferentes intereses en una sociedad para que la vida sea lo más civilizada posible y que no impere la «ley de las selva» (para estar acorde con el tema). En el Parque Nacional Iguazú hay varios conflictos de intereses en juego: la preservación en el largo plazo de lugares únicos a nivel mundial, la generación -en el corto plazo- de recursos económicos para la población local, el ingreso de divisas del turismo para cubrir infinitos gastos sociales del gobierno provincial, el mantenimiento del Parque, la codicia de los que buscan el negocio inmediato sin importarles las ruinas que queden detrás de ellos, etc, etc.
    Ahora bien, la gran falla de nuestro sistema es la escasa capacidad de control -poder de policía- y la poca calidad de los políticos a cargo. Conclusión: no soy nada optimista sobre la adecuada conservación del Parque en el mediano y largo plazo.
    Saludos

  6. Te cito: «por un lado se llevan la selva y por otro, traen más turistas».
    No es así. Lo que se «llevan» (en la foto) son rollizos de arboles cultivados. ¿Te quejás porque llevan pollos faenados en un camión? ¿NO? Bueno, es lo mismo. Misiones tiene 3 millones de hectáreas (= 30 mil Km2). Hay 365 mil hectáreas de bosques cultivados. ¿Y a que no sabés cuánta superficie de zonas con bosques nativos quedan? Un millón y medio!!! Sí, leíste bien. La única región con selva paranaense. ¡Claro que podés seguir con argumentos de los ambientalistas! Pero hay que documentarse antes, al menos. El problema no es decir sandeces, sino hacerlo con énfasis

Deja una respuesta