El barman ferpecto

Desde ayer existe Mr. Asahi, el primer barman-robot del mundo, que debutó en un bar de Selfridges, en Londres.

Fue diseñado por un equipo de 200 personas que trabajan para la marca de cerveza japonesa Asahi, costó cien mil libras y es capaz de atender a un cliente en menos de dos minutos gracias a un mecanismo que controla todo.

Una vez que el robot estuvo listo, se demoraron seis meses en tunearlo para convertirlo en Mr. Asahi, el barman que mide como un humano y sirve pintas y medias pintas sin decir una palabra.

Y ahora ¿a quién le contaremos las penas de amor?


¡No te olvides el cepillo de dientes!

Los viajeros olvidadizos ya tienen una solución gratis y utilísima. Basta con registrarse en esta página para acceder a extensos y completos listados que tienen la función de recordarnos todo lo que podríamos olvidar. A medida que lo hace, le pone un tilde.

¿Puso el cepillo de dientes? ¿Cerró la llave del gas? ¿Guardó el traje de baño? ¿Sabe si necesita adaptadores especiales para el país adonde viaja? ¿Le pidió a algún vecino que le riegue las plantas?

Ok, algo obvias las recomendaciones. Pero no son las únicas. Los listados comienzan con una primera planificación (¿se necesitan vacunas? ¿tiene el pasaporte en regla? ¿no se le vence durante el viaje?), luego viene lo que uno debería hacer una semana antes del viaje, como hacer el itinerario, chequear que los candados de las valijas tengan llave, conseguir alguna receta médica en caso de necesitarla. Cada tanto, vienen algunas ideas muy locales, algo ridículas para otros países, por ejemplo, no deje de suspender el delivery de leche antes de viajar.

Si a uno no le convence la lista de prioridades establecidas, fácilmente se arma una lista personalizada con los items que considere oportunos. Y hasta hay una opción para recibir alertas en el correo, del tipo: ¡No te olvides el cepillo de dientes!

El sitio se llama justamente dontforgetyourtoothbrush.com y ya tiene 14.000 visitantes por día, todos turistas con un pie en las vacaciones. Una solución cómoda para el típico stress previo al viaje.


La Caricia Perdida

Se me va de los dedos la caricia sin causa,
se me va de los dedos… En el viento, al pasar,
la caricia que vaga sin destino ni objeto,
la caricia perdida ¿quién la recogerá?

Pude amar esta noche con piedad infinita,
pude amar al primero que acertara a llegar.
Nadie llega. Están solos los floridos senderos.
La caricia perdida, rodará… rodará…

Si en los ojos te besan esta noche, viajero,
si estremece las ramas un dulce suspirar,
si te oprime los dedos una mano pequeña
que te toma y te deja, que te logra y se va.

Si no ves esa mano, ni esa boca que besa,
si es el aire quien teje la ilusión de besar,
oh, viajero, que tienes como el cielo los ojos,
en el viento fundida, ¿me reconocerás?

Alfonsina Storni


Coquelicot, la amapola silvestre

En esta época primaveral, los campos de La Provence, los costados de las rutas, los campings y los jardines de las casas están llenos de coquelicots rojas como las cerezas de una torta.

Así se llaman en francés a las amapolas silvestres, de flores frágiles y bellas como un papel japonés. O como la música de Juana Molina.

Lucen poéticas y sensuales con el viento despeinándoles esos cuatro pétalos locos.

Algo de eso habrá visto Kenzo, cuando las eligió para lanzar su perfume Flower, que seguramente tiene notas florales.


Desde mañana, medias rotas para volar

En los últimos viajes en avión usé medias viejas, pero en los próximos probaré con unas rotas. Los aviones se parecen cada vez más a un ómnibus lleno y los baños no llegan a destino en las mejores condiciones.

Hace un par de días aterricé en París y como tenía un vuelo en conexión me topé nuevamente con controles estrictos y malhumorados. Esta vez me tocó sacarme el cinturón, las zapatillas y caminar por un pasillo que será del primer mundo, si, pero se parecía bastante al baño del avión.

Entonces, desde mañana, voy a separar las medias con agujero a la vista en una bolsita que diga: medias espantacontroles o medias para volar, algo así. Después del viaje, claro, chau medias.


El reality show llegó a los aviones

Ultimamente, me ha tocado volar en aviones con cámara que muestra el despegue y el aterrizaje ¡en vivo! Si bien no me da miedo volar, todo lo contrario, me gusta, hace poco me tocó sentarme frente a la pantalla que mostraba el descenso y la llegada y… uff creo que hubiera preferido sentarme más atrás. La pista de aterrizaje cada vez más cerca, más cerca. Hasta casi la tuve en la nariz. Más o menos como se ve en este video casero.


El gobierno inglés saca sus OVNIS al sol

Durante años, en Inglaterra como en Argentina, Perú, México y seguramente en China, la gente ha visto luces extrañas y objetos voladores no identificados. Muchas veces el hecho ocurría en viaje al trabajo y también en medio de unas vacaciones. De día y de noche. Algunos creyeron necesario contar lo que habían visto.

Sólo en Inglaterra, el Ministerio de Defensa ha recopilado más de 11.000 avistamientos desde el comienzo, en los años 50 y en los próximos cuatro años los dará a conocer a través de Internet.

El primer relato registrado del avistamiento de un OVNI fue en Estados Unidos, el 24 de junio de 1947 en el Estado de Washington, cuando un piloto privado, un tal Kenneth Arnold, reportó haber visto “9 extraños objetos cruzar el cielo a una velocidad tremenda”. Ese fue el primero, pero enseguida hubo otros en distintos lugares del mundo, que inauguraron la Era de los platos voladores.

Los archivos ingleses estuvieron escondidos durante años. Se guardaban como un secreto de sumario más, pero desde ahora se pueden leer en una completa página de los Archivos Nacionales, que dependen del gobierno inglés. ¿Será que el tema ya no les interesa? ¿Plantearán esta transparencia para ocultar otras aguas turbias? ¿O han decidido sumarse al ánimo del Vaticano y es su forma de saludar al “hermano extraterrestre”?

La historia de los avistamientos, la descripción, la duración, el lugar y desde dónde se vio -el ángulo, si los observadores usaban anteojos-, una guía para entender el tema, videos explicativos y hasta un podcast del Dr. David Clark, experto en historia de los OVNIS, en inglés UFOS (unidentified flying object). La información lanzada en la página, con ribetes de máximo bizarrismo, cubre los años 1978 - 2002.

Los archivos muestran algunas coincidencias en los reportes: la nave alien tiene todo tipo de forma, tamaño y colores, pero los integrantes son siempre verdes.

Cerca del 90 % de los reportes es desechado porque no tiene una explicación convincente o porque se trata de un fenómeno natural. Pero existe un 10% que es investigado por el gobierno. Según declaran, no por un interés científico, sino por una cuestión de defensa. ¿Ese reporte puede estar relacionado con una nave enemiga en nuestro territorio?, algo así dice que se preguntaba el Ministerio de Defensa cuando analizaba el reporte de un avistamiento.

Otro dato interesante que muestran estas historias es que después de lanzada al película Encuentros cercandos del Tercer Tipo, de Steven Spielberg (1977), los avistamientos se duplicaron en los años siguientes.

Hay uno muy simpático de 1983: un hombre de 78 años cuenta que salió a pescar en la mitad de la noche, y de repente estaba dentro de una nave alienígena. Después de examinarlo, los extraterrestres con trajes verdes dijeron que se fuera porque estaba demasiado viejo para sus propósitos. Ni el stress del encuentro cercano ni el maltrato psicológico recibido por los extraterrestres lo desmotivaron para presentarse en el departamento correspondiente y contar su viaje.


De California a Nueva York en un inodoro

Así están las cosas en el universo del turismo económico. Esperas abajo del avión y esperas arriba del avión; cambios imprevistos, comida mala y ahora lo último: ¡viajar en el inodoro!

Una aerolínea estadounidense de bajo costo no sólo sobrevendió el vuelo, sino que subió a un pasajero demás.

Gokhan Mutlu tenía un pasaje con descuento, de esos que les dan a los empleados de las compañías aéreas y ellos venden o regalan a sus amigos. Son pasajes de lista de espera. A veces toca ir varias veces al aeropuerto hasta poder viajar. En Jet Blue, esos pasajes se llaman Buddy Pass (pasaje de amigo). Aunque en este caso, se parece más a un pasaje de enemigo.

El tema es que a último momento, Mutlu subió al avión. Primero, lo acomodaron en el asiento de una azafata (jump seat). Probablemente él creyó que viajaría ahí hasta Nueva York. Sin embargo, luego de una hora y media de viaje, el piloto le anunció una decisión irreversible. Debía dejar el asiento a al azafata porque sólo la tripulación ocupa esos lugares. En ese momento, Mutlu habrá imaginado que sacaron un asiento de la galera, que contaron mal y quedaba uno libre. Nada que ver. Inmediatamente, el piloto le comunicó a Mutlu que tendría que viajar adentro del baño, sentado en el inodoro, el único asiento disponible del vuelo.

Cuando aterrizaron en Nueva York, el piloto fue a despedirlo en la escalerilla. Le hizo un guiño y le dijo: “Lo traje a casa, eh”.

Mutlu salió horrorizado y demandó a Jet Blue por dos millones de dólares. Declaró que sufrió un trauma psicológico y emocional. “Fui humillado y deshonrado públicamente”, dijo muy enojado.

Gokhan Mutlu la pasó mal, seguramente. Tal vez lloró sentado en la tapa del inodoro y vio sus lágrimas en el espejo que tenía enfrente y se lavó las manos histéricamente varias veces seguidas.

Eso sí, si acaso Mutlu gana el juicio podrá pagar una terapia de alto impacto, volar en cuanta primera clase se le ocurra y terminar riéndose del suceso bizarro. Quizás hasta escriba un libro y sea invitado a shows televisivos, donde siga ganando dinero. Quizás el toilet de Jet Blue haya sido el verdadero y único despegue Gokhan Mutlu.



Otoño en Bariloche

El muelle de Puerto Gross, en la Isla Victoria

Una cabaña de Puerto Pireo, en el kilómetro 17 de la Av. Bustillo

La Península San Pedro, desde el brazo Campanario

En MTB por el Valle del Manso, a 80 km de Bariloche


El Rito de Primavera, en Nueva York

El cerezo es el árbol querido de los japoneses. Tanto, que a su flor la llaman hana, que quiere decir flor. Como si fuera la única flor del mundo. Cuando florece hacen fiestas y licores y comidas distintas. Hasta se visten especialmente para ir a ver el florecimiento de los cerezos.

El Brooklyn Botanic Garden de Nueva York tiene más de 200 cerezos. También tiene muchos japoneses viviendo cerca. Y posiblemente, los mejores investigadores y desarrolladores de marketing turístico. Resultado: el Jardín Botánico de Brooklyn tiene su Rito de Primavera, los próximos 3 y 4 de mayo, de 10 a 18.

Hay muestras de arte, seguimiento fotográfico de los distintos estadios de la flor y obviamente, todo el merchandising del cerezo.

Hanami es la palabra que habla sobre la tradición de ver cada momento del florecimiento de los cerezos. Las primeras flores, las flores de la mañana, la de la tarde, la de la noche, cada una recibe un nombre. Hasta el acto de ir a ver el florecimiento de los cerezos tiene un nombre. Se llama hana-gari o sakura -gari. Gari sinifica perseguir. Perseguir la emoción de ver las delicadas y frágiles flores de los cerezos. Perseguir la primavera. Porque los cerezos anuncian la primavera. Y tienen que ver con lo efímero de la vida: sus flores duran apenas dos semanas.

Una de las tareas más importantes del servicio meteorológico japonés es predecir el florecimiento. A la gente le importa más que saber si habrá lluvia o sol. En el día anunciado, cuando se abren los capullos, los parques de Japón se llenan de picnics espontáneos y sonrientes bajo inmensos árboles rosados.

Dave Allen, el Web Manager del Jardín Botánico de Brooklyn, hizo este video en base a 3000 fotos digitales tomadas cada tres minutos, entre el 18 y el 26 de abril últimos, en el Cherry Walk. La música del video es de Jon Solo.