Platos bandera

Para anunciar el principal festival gastronómico de Australia (Sydney International Food Festival) una agencia de publicidad local tuvo la idea de recrear las banderas de los diecisiete países que participan según frutas, verduras y platos tradicionales de cada uno. A continuación, una selección de los que más me gustaron. El resto, acá.

Hoja de plátano, limón sutil, ananá y fruta de la pasión para Brasil.

 

Un delicado niguiri para Japón.

 

Pasta con albaca fresca y tomates cherry para Italia.

 

Curry de pollo con mucha pinta para la India.

 

Aceitunas y queso feta para Grecia.

 

Chorizo y arroz con azafrán para España.

 

Jamón crudo y queso Emmental para Suiza.

 

Y tristes hot dogs con mostaza y ketchup para Estados Unidos.

 


Mapamundi

Thiago Pethit.


“El paisaje sin hombres me revienta” (Roberto Arlt)

[…] Las iglesias antiguas no me llaman la atención. Las casas roñosas del siglo pasado tampoco. Hemos protestado de la estúpida arquitectura colonial, que en nuestro país se ha difundido entre los nuevos ricos, ¿y vamos a empezar a abrir la boca frente a estas casonas oscuras porque están hechas de piedra? Haga el favor. Todas estas casas me parecen muy lindas… para convertirlas en pedregullo.

-¿Sabe que usted es un tipo muy agresivo?

– Soy sincero. No he ido al Museo Histórico ni pienso ir. No me interesa. No interesa a nadie saber de qué color eran las polleras de las señoras de laño cuatrocientos, o si los soldados andaban en patas o con abarcas. Esto es lo que me ha desilusionado de viajar. No daría un cobre por todos los paisajes de la India. Prefiero ver una buena fotografía que ver el natural. El natural, a veces, está en un mal momento y la fotografía se saca cuando el natural está en su mejor momento.

Mi interlocutor tiene ganas de indignarse pero yo insisto:

– Una de dos; o nos engañamos a nosotros mismos y engañamos a los demás, o confesamos que el pasado no nos interesa. Y eso es lo que me ocurre a mí. Otro señor podrá hacer de las iglesias de Río un capítulo de novela interesante. A mí no me parece tema ni para una mala nota. ¿Estamos? Otro señor podría hacer de las callejuelas retorcidas de Río un poema maravilloso. A mí, el poema y la callejuela me fastidian. Y me fastidian porque falta el elemento humano en su estado de evolución. El paisaje sin hombres me revienta. Las ciudades sin problemas, sin afanes y los hombres sin un asunto psicológico, sin preocupaciones, me achatan.

Aguafuertes cariocas, Roberto Arlt, Adriana Hidalgo editora 2013.


Selva

Ayer me contó una amiga que uno de los nombres posibles para su hija que está por nacer es Selva. Lo escuché y me dieron ganas de volver al Amazonas.


El mundo es grande y cabe

El mundo es grande y cabe

El mundo es grande y cabe
en esta ventana sobre el mar.
El mar es grande y cabe
en la cama y en el colchón de amar.
El amor es grande y cabe
en el breve espacio de besar.

O mundo é grande e cabe

O mundo é grande e cabe
nesta janela sobre o mar.
O mar é grande e cabe
na cama e no colchão de amar.
O amor é grande e cabe
no breve espaço de beijar.

Carlos Drummond de Andrade

 

 

Este año se cumplen 110 años de su nacimiento y en el marco de la Flip (Festa Literaria Internacional de Paraty), que comienza el próximo 4 de julio, habrá muestras y homenajes al gran poeta minero.

 


La reina del mar

Según la creencia yoruba, grupo étnico de Nigeria, Iemanjá es una orishá femenina, reina del mar y de todo lo que hay en él, protectora de la familia, de los barcos y de los navegantes. Hoy es su día de fiesta.

Más de 300 botes de pescadores le llevarán al mar ofrendas de flores perfumadas. Habrá percusión, samba en las calles, arte, feijoadas colectivas y tiempo de pedir deseos.

En la foto, la artista Rita Dias termina de armar su ofrenda en el Atelier Curvelo del barrio carioca de Santa Teresa. Su reina está rodeada de champagne, un cepillo para que alise sus cabellos largos, cuentas de collar y joyas porque es coqueta.


Saudade

“Saudade es un poco como hambre. Sólo ocurre cuando se come la presencia. Pero a veces la saudade es tan profunda que la presencia es poco: se quiere absorber a la otra persona toda. Estas ganas de uno ser el otro para una unificación completa es uno de los sentimientos más urgentes que existen en esta vida.”

Revelación de un mundo, Clarice Lispector, Adriana Hidalgo editora.


Los problemas de Marcelo R.

La fiesta estuvo bien, aunque la banda era malísima. Los vientos no tenían micrófono y el cantante gritaba sin armonía, como un padre enojado. Además, gritaba fuerte. Por eso cuando Marcelo se acercó apenas lo escuché. Luego de dos intentos se entendió lo que quería decir. Era el comentario clásico, hasta podría haberlo adivinado. Qué bueno que te encontré porque me voy de viaje y necesito hacerte algunas preguntas. En realidad, tengo dos problemas, señaló Marcelo, con tono y cara de preocupación.

– El lunes me voy a Caraíva y el vuelo que conseguí -los demás eran imposibles de caros- llega a Porto Seguro a las dos de la madrugada después de once horas de espera en Sao Paulo. Mi primer problema es que no sé dónde voy a cambiar reales. El segundo es que no sé si hay una balsa que cruce a esa hora desde Porto Seguro hasta Arraial d’Ajuda, desde donde parten, a las 7 de la mañana los ómnibus, para Caraíva.

Como el cantante seguía gritando quizás no se notó tanto que yo también grité. Le grité a Marcelo: ¿Esos son problemas?

El sonrió, y todavía con cara de preocupación, insistió en sus problemas. Que viajará con una cámara muy cara y no quiere ponerla en riesgo, que si sé cuántas horas son desde Arraial hasta Caraíva, que se enteró que ya hay luz eléctrica en Caraíva -hecho que estuvo a punto de considerar un tercer problema- que le da miedo llegar al puerto de Porto Seguro de noche.

Fui hace algunos años a Caraíva, en el sur del estado de Bahía, cuando no había luz eléctrica y se llegaba por un camino de tierra, lleno de pozos. Me acuerdo que pasé por Praia Espelho, donde los locales aseguraban que Di Caprio se había comprado un terreno (era la época en que estaba de novio con la modelo brasileña Gisele Bündchem).

Caraíva es un pueblo de pescadores del otro lado del río del mismo nombre. En ese momento no cruzaban los autos, tampoco ahora. Las calles son de arena, con marco de coqueiros, rosas de la China, casas de colores y buganvilias. Hay varias pousadas, hoteles y restaurantes que preparan delicioso peixe frito. Se hacen paseos -uno recomendable es caminar 6 kilómetros por la playa hasta la aldea de los aborígenes pataxós- es posible practicar snorkel y buceo, y es un buen lugar para leer. Y para no hacer nada. Como dice la leyenda de la plaza principal, dedicada a los turistas acelerados. “Calma, el sabio no se aburre”.

Le comenté a Marcelo que seguramente habrá una balsa que atravesara el río Buranhém a esa hora porque es temporada alta y muchos turistas van y vienen entre Porto Seguro y Arraial. De cualquier manera, en los dos lugares, incluso en el aeropuerto, puede esperar unas horas hasta que amanezca y tomar el bus que recorrerá los 50 kilómetros de tierra hasta Caraíva. Después estaba el problema de cambiar reales. Seguramente, en las once horas de espera en Guarulhos tendrá tiempo de hacerlo hasta sin comisión. Queda claro que nada de lo que le respondí a Marcelo era una verdad reveladora. Pero se quedó tranquilo, como si ahora sí, en su viaje estuviera todo bajo control.


Garoto de Ipanema

Fin de la tarde en Ipanema. J. S. entrena para su show de la noche.


Brasil verde

A Márcio Bortulosso, el autor de esta guía de Ilha Grande, lo conocí hace algunos años cuando cubrí el Desafío de los Volcanes, un raid de aventura que unía Argentina y Chile.

Era una carrera extrema por la ruta de los volcanes. El desafío duraba seis días, los participantes apenas paraban a dormir un par de horas y seguían. Caminaban por la selva valdiviana, andaban en kayac, hacían rappel, escalada y mountain bike. Nunca pude olvidar la planta del pie de un chico del equipo uruguayo al tercer día: una pasa de uva anémica. Ni más ni menos.

¿Qué tiene que ver Márcio? El era el camarógrafo de la carrera. Camarógrafo atleta, vale la aclaración. El tipo corría al mismo nivel que los participantes, con una resistencia muchas veces mayor. Lo recuerdo como un explorador intrépido, observador atento, con sentido común. Por eso no tengo dudas en recomendar su guía: no creo que haya quedado ni una esquina sin relevar de Ilha Grande.

Con los años, el Desafío de los Volcanes ya no se hizo más, él fundó su agencia Photoverde, especializada en fotos y filmaciones en terrenos de aventura -es escalador- y ahora lanza, junto a su mujer Fernanda Lupo, una serie de libros de viajes ecológicos y culturales en Brasil, pensando en el viaje sustentable.

El primero es el de Ilha Grande, es una isla de clima tropical y mar verde en el municipio de Angra dos Reis, frente a las costas del Estado de Río de Janeiro. Tiene más de 80 praias y es un excelente punto de buceo y con senderos íntimos y una historia que incluye aborígenes, europeos, piratas y esclavos.

Próximamente: Fernando de Noronha, Pantanal, Amazonas, Chapada Diamantina, Bonito, Lençóis Maranhenses y más.




rss twitter facebookinstagram

Especiales


Especial Nueva York
Especial Cuba
Especial París
Especial Valparaíso
Especial Dakar
Especial México
Especial El Mate
Especial Bolivia

Links

El mejor trabajo del mundo

Categorías

Archivo

  • 2017 (4)
  • 2016 (3)
  • 2015 (12)
  • 2014 (34)
  • 2013 (60)
  • 2012 (88)
  • 2011 (83)
  • 2010 (166)
  • 2009 (189)
  • 2008 (208)
  • 2007 (110)