La marca de la India
Cuando uno viaja a la India le queda una marca. Una marca en la sensibilidad, en el gusto, en el recuerdo propio y de los otros. No importa si fue hace un mes o hace quince años. A la vuelta, uno es el mismo de siempre pero es distinto: viajó a la India.
Creo que por esa marca que llevo, un colega me preguntó algunos tips de la India. Él se va por trabajo y tiene una semana libre. ¿Qué puedo hacer en una semana?, me preguntó.
Le respondí que seguramente su programa de fampress en la India será rápido como la mayoría de los fampress. Y que sin embargo, una de las cosas más interesantes de la India es poder detenerse y tener tiempo para observar una visión oriental del mundo y de las cosas.
La India tiene muchas puertas o ghats. El turismo es una pero hay otras, y para verlas no es necesario ir a todas las atracciones turísticas. Está muy bueno leer sobre la historia, la religión. Los dioses tienen vidas llenas de reencarnaciones, instrumentos, vehículos, colores, mensajes. Cada uno tiene monturas y reprensentaciones. Ganesh es uno de mis preferidos. Durga me da miedo y Hanuman me hace acordar al planeta de los simios.
Le escribí a este colega: Lo que te quiero decir es que más allá del lugar que elijas para pasar esa semana, sería bueno que fueras despacio. Total, paisajes y fotos y datos tendrás bastantes a esa altura. Dicho esto, hablemos de lugares.
Khajuraho, ya lo sabrás, son unos templos con increíbles esculturas eróticas. El tema es buscarse algo para hacer cerca. Por ahí está Bophal, ¿te acordas? esa ciudad donde pasó la explosión química hace unos 20 años. Hasta ahora hay gente con malformaciones por eso. Si vas para vacaciones, con lo que vas a ver en la India te bastará como para agregarle Bophal. Pero quizás podrias averiguar si hay algo cerca.
Varanasi es espectacular. Levantarte a las cinco de la mañana y caminar hacia el Ganges y verlo todo lleno de velitas encendidas, y presenciar las cremaciones, la fe. Es un costado religioso que de alguna forma se complementa y cierra lo que irás viendo en tu recorrido. Es un buen plan. Además, si te gusta la música hay talleres de tabla y el lugar para interactuar con la gente y quedarte algunos días. Si vas, no te pierdas el cine ni las sederías. Quedate en algún hotelito con rooftop garden. En esa ciudad los chicos remontan sus barriletes y los atardeceres son húmedos, de sol rojo sin nubes. Perfecto para curtir terraza. Si hacés Varanasi podrías incluir Sarnat y unos días más en Delhi, sin tour. Es una buena opción para esa semana.
Hay otra zona recomendable, pero tendrías que tomar un avión. Es el estado de Kerala, en el oeste del país. Tropical, con playas y canales de agua dulce en medio de la vegetación. Además, fue un antiguo enclave portugués, entonces hay católicos y hasta un cementerio judío. Es la zona de las especias y tiene una mezcla o masala, así ya te vas preparando con el vocabulario, estimulante. Es un buen lugar, no sé cómo estás de tiempo pero quizás un tren te podría acercar. Si llegas a viajar, pedí second class sleeper. Pero, si me pedís un consejo, creo que es mucho para una sola semana.
Con el equipo de fotos tené cuidado siempre, no te podés dormir. En la India no son comunes los robos a mano armada pero sí hay mucho, muchísimo descuidismo. Son maestros. Para que te des una idea, en los trenes se atan las mochilas con candados. Porque si te quedas dormido no la ves más. Le pasó a una amiga.
Ojalá que vayas al desierto en Jaiselmer.Y ojalá que subas al fuerte de Jodhpur caminando por entre medio de las casas azules. No te pierdas las koftas, unas albondigas de verdura espectaculares, las podes acompañar con curd que es tipo un yogurt natural un poco más líquido que también sirve como antídoto para el picante. ¡Qué bueno que te quedás una semana solo!
Unos días después, me volvió a escribir contándome que se había decidido por Varanasi. Entonces, le pasé alguna información práctica sobre esa ciudad y le dije que no se olvide de leer los post sobre la India de Viajes Libres.
Las recomendaciones puntuales van a ser medio retro, así que tomálas con pinzas. En Varanasi me quedé en la zona de la ciudad vieja, que fui a una terraza donde había un bar abierto 24 horas que se llamaba Shanti Guest House, que hay un hotel muy lindo de la época de los ingleses que se llama Clarks Varanasi, deberías chequear el precio. Si no te quedas ahí, igual muchas veces los hoteles caros son una buena opción para ir a comer o a usar la pileta. En Varanasi suele haber recitales de música clásica india, Ravi Shankar, el verdadero, nació ahí. Acordate de ir al cine un sábado o domingo, no a cualquier cine, a Lalita Cinema, uno enorme, con capacidad para más de mil espectadores que toman, bailan en medio de la función. Por ahí había un restaurante vegetariano que se llamaba Keshari y un Garden Restaurant. No se seguirán estando pero de cualquier forma encontrarás un lugar donde tomarte una Singha bien fría.
¿Cuándo te vas? Algo muy importante: no te olvides de investigar cómo estará el clima antes de viajar. Y buen viaje, Y dale mis respetos al subcontinente. La próxima vez que te vea llevarás la marca de la India.

El barrio de moda en el DF se llama La Condesa, pero los chilangos le dicen Condechi.
Librería Rosario Castellanos. Av. Tamaulipas 202. El antiguo cine Lido se ha transformado en una de las mejores librerías del Distrito Federal, del Fondo de Cultura Económica. El exterior del edificio conserva las líneas originales del art déco y la torre, que hoy es el faro del barrio. En el interior, el espacio es amplio y abierto, y además de encontrar novedades, rarezas y clásicos, se puede tomar café, hay ciclos de cine y presentaciones de libros.
Este año ya no será, pero quizás el próximo o el otro. O bueno, alguna vez me gustaría pasar fin de año en Río de Janeiro. Confundirme con los que se acercan al mar vestidos de blanco para recibir el año que llega o mirar cómo estallan los fuegos desde lo alto de un morro.
Andreia vivió varios años en Europa y cuando volvió a Brasil quiso tener un emprendimiento propio y construyó una posada en una favela. Muchos trataron de convencerla de lo absurdo del proyecto. Pero ella estaba segura de lo que quería.





Uno de los barrios con más onda de Nueva York es el Lower East Side o L.E.S., al este del barrio chino.
No hay folleto ni blog ni sitio que lo supere: el boca en boca es inbatible. En muchos aspectos de la vida, claro, pero especialmente en los viajes, donde la oferta es descomunal y en épocas de crisis, el turista es visto como huésped pero también como una salvación.





