Teniendo en cuenta este combo de fama, arte y deporte, el Departamento de Transporte de Nueva York le pidió si podía participar como jurado de un concurso de diseño de racks metálicospara aparcar bicicletas. El accedió y como le gusta dibujar, además, se inspiró y mandó algunas ideas de diseños fuera de la competencia.
Para su sorpresa, lo llamaron enseguida y le dijeron que querían usarlos. Byrne se consiguió el apoyo de la galería de arte PaceWildenstein y finalmente los nueve racks ya fueron instaladosestratégicamente en distintas esquinas de Manhattan y Brooklyn. En Wall Street, por ejemplo, la bicicleta se atará en un signo de pesos, y a la salida de la tienda Bergdorf, un taco gigante (foto derecha).
En Nueva York existen más de cinco mil barras para aparcar bicicletas, pero sólo nueve diseñadas por David Byrne. Los neoyorkinos reaccionaron como se reacciona ante una obra de arte, con polémica. Muchos pensaron que por qué Byrne no se dedicaba a la música y otros lo felicitaron. Siguen los comentarios, mientras tanto, los racks permanecerán un año en la ciudad, que tiene la meta de triplicar el número de ciclistas en 2015.
Las rutinas matan el uso del baño público, pero cuando uno está de viaje se rompen las rutinas y la necesidad llega, tarde o temprano.
En Nueva York el problema parecería resuelto con Diaroogle, un nuevo motor de búsqueda de baños públicos en la Gran Manzana.
Se busca por dirección, aproximación, código zip o barrio. Basta escribirlo y aparece una selección de baños públicos con algunas impresiones de autor. Por ejemplo, en Times Square hay alrededor de diez baños. Uno de los que nombra es el de Penn Station, pero recomienda usarlo sólo en caso de urgencia. Quizás para un pis rápido, pero nada más. En cambio, le tiran flores al baño del Marriott Marquis. Parece que si uno entra al hotel desde atrás y va directo a la escalera, nadie preguntará nada y los baños están a la vuelta, a la derecha. Según la página, son los mejores baños de Times Square. Otro que vale la pena esperar si hay fila, el de Bryant Park, en la 42. Parece que hay flores frescas, música y suele estar impecable. Los autores inspeccionan baños con mucho gusto. Incluso, piensan expandir la idea a otras ciudades. Sólo piden que si alguien encuentra un baño para recomendar, no deje de hacerlo aquí. Porque el éxito del sitio, dicen ellos, depende además de los efectos de la comida mexicana y otros laxantes, del trabajo de todos.
Cuando se inauguró, en 1883, fue el puente colgante más largo del mundo.
Tiene casi dos kilómetros. El cruce es gratuito y cada día lo utilizan 150.000 autos, 1200 bicicletas y 2500 peatones.
El que viaje a Nueva York, esté atento: el jueves comienza la fiesta con un concierto de la Orquesta Filarmónica de Brooklyn en el Empire-Fulton Ferry State Park, en la rivera oriental del East River. Esa noche, habrá fuegos artificiales. Habrá tours en bicicleta y a pie; conciertos, charlas y performances. El programa de los festejos está aquí.
Si no llega a la celebración, igual crúcelo. El Brooklyn Bridge resulta la forma más fácil y económica de ver el paisaje de Manhattan.
Así están las cosas en el universo del turismo económico. Esperas abajo del avión y esperas arriba del avión; cambios imprevistos, comida mala y ahora lo último: ¡viajar en el inodoro!
Una aerolínea estadounidense de bajo costo no sólo sobrevendió el vuelo, sino que subió a un pasajero demás.
Gokhan Mutlu tenía un pasaje con descuento, de esos que les dan a los empleados de las compañías aéreas y ellos venden o regalan a sus amigos. Son pasajes de lista de espera. A veces toca ir varias veces al aeropuerto hasta poder viajar. En Jet Blue, esos pasajes se llaman Buddy Pass (pasaje de amigo). Aunque en este caso, se parece más a un pasaje de enemigo.
El tema es que a último momento, Mutlu subió al avión. Primero, lo acomodaron en el asiento de una azafata (jump seat). Probablemente él creyó que viajaría ahí hasta Nueva York. Sin embargo, luego de una hora y media de viaje, el piloto le anunció una decisión irreversible. Debía dejar el asiento a al azafata porque sólo la tripulación ocupa esos lugares. En ese momento, Mutlu habrá imaginado que sacaron un asiento de la galera, que contaron mal y quedaba uno libre. Nada que ver. Inmediatamente, el piloto le comunicó a Mutlu que tendría que viajar adentro del baño, sentado en el inodoro, el único asiento disponible del vuelo.
Cuando aterrizaron en Nueva York, el piloto fue a despedirlo en la escalerilla. Le hizo un guiño y le dijo: “Lo traje a casa, eh”.
Mutlu salió horrorizado y demandó a Jet Blue por dos millones de dólares. Declaró que sufrió un trauma psicológico y emocional. “Fui humillado y deshonrado públicamente”, dijo muy enojado.
Gokhan Mutlu la pasó mal, seguramente. Tal vez lloró sentado en la tapa del inodoro y vio sus lágrimas en el espejo que tenía enfrente y se lavó las manos histéricamente varias veces seguidas.
Eso sí, si acaso Mutlu gana el juicio podrá pagar una terapia de alto impacto, volar en cuanta primera clase se le ocurra y terminar riéndose del suceso bizarro. Quizás hasta escriba un libro y sea invitado a shows televisivos, donde siga ganando dinero. Quizás el toilet de Jet Blue haya sido el verdadero y único despegue Gokhan Mutlu.
El cerezo es el árbol querido de los japoneses. Tanto, que a su flor la llaman hana, que quiere decir flor. Como si fuera la única flor del mundo. Cuando florece hacen fiestas y licores y comidas distintas. Hasta se visten especialmente para ir a ver el florecimiento de los cerezos.
Hanami es la palabra que habla sobre la tradición de ver cada momento del florecimiento de los cerezos. Las primeras flores, las flores de la mañana, la de la tarde, la de la noche, cada una recibe un nombre. Hasta el acto de ir a ver el florecimiento de los cerezos tiene un nombre. Se llama hana-gari o sakura -gari. Gari sinifica perseguir. Perseguir la emoción de ver las delicadas y frágiles flores de los cerezos. Perseguir la primavera. Porque los cerezos anuncian la primavera. Y tienen que ver con lo efímero de la vida: sus flores duran apenas dos semanas.
Una de las tareas más importantes del servicio meteorológico japonés es predecir el florecimiento. A la gente le importa más que saber si habrá lluvia o sol. En el día anunciado, cuando se abren los capullos, los parques de Japón se llenan de picnics espontáneos y sonrientes bajo inmensos árboles rosados.
Dave Allen, el Web Manager del Jardín Botánico de Brooklyn, hizo este video en base a 3000 fotos digitales tomadas cada tres minutos, entre el 18 y el 26 de abril últimos, en el Cherry Walk. La música del video es de Jon Solo.
Hoy comienza el tradicional Festival de Cine de Nueva York. En la noche inaugural, dentro de unas pocas horas, se proyectará la nueva película de Wes Anderson (Life Aqcuatic, Los excéntricos Tenenbaums, Rushmore), The Darjeeling Limited, una historia de tres hermanos (Owen Wilson, Adrien Brody, Jason Schwartzman) que recorren la India en tren buscando a su madre. Una rail movie en la que aparecen, como en todas las de Anderson, Bill Murray y Angelica Houston. En esta caso, también se la ve a Natalie Portman, que voló a Johpur, filmó durante media hora (desnudo incluido), y aprovechó para viajar 10 días por la India.
No sé qué tal será la película, pero en el trailer se asoman paisajes desérticos, turbantes, guirnaldas de flores naturales y el color de Rajastán. A ver.
Eso sí, si alguien se entusiasma con el viaje, el Darjeeling Himalayan Railway está en la otra punta de la India y este es el recorrido. Más allá del trenque uno elija para viajar en la India, la experiencia será potente y con historias y matices de película.