Los viñedos más altos del mundo, en Colomé
Colomé está casi en las nubes, pero todavía es la provincia de Salta, Argentina.
En la zona había un antiguo viñedo de un tal Dávalos. Hace unos ocho años lo compró Donald Hess, un viñatero suizo con experiencia en Estados Unidos, Australia y Sudáfrica.
Después de probar a varios enólogos, Hess se decidió por el joven y talentoso francés Thibaut Delmotte, que dejó los viñedos de Bordeaux para instalarse en Colomé, casi en las nubes.
De esto ya pasaron tres años. La bodega sigue creciendo, los vinos son cada vez mejores y detalle curioso, los viñedos, cada vez más altos. Además de los cultivos principales, que están en pueblito de Colomé, se han plantado vides cerca de Payogasta, una media hora al norte de Chachi.
Unos días atrás Thibaut pasó por Buenos Aires para presentar Colomé Malbec Estate 2006 y Colomé Reserva 2005, las nuevas cosechas de la bodega salteña más antigua.
Ahí me contó sobre estos viñedos altos, que llevan el nombre Altura Máxima. “Por ahora -me dijo- tenemos diez hectáreas plantadas con Malbec, Pinot Noir, Merlot, Sauvignon Blanc y Chardonnay.
Todavía no se cosechó nada -creen la cosecha será el año próximo- pero ya han hecho pruebas y al parecer la amplitud termica (20ºC de diferencia entre dia y noche) permite desarollar aromas muy frutados y elegantes, tambien guarda la acidez de la fruta
“Entonces tenemos vinos frescos -me dice Thibaut cada vez con menos acento francés-. A estas alturas, tenemos más Ultra Violeta y la fruta reacciona a estos UV: tiene piel mas gruesa y mas oscura, y la piel da todo a los vinos tintos: color, aromas, taninos… entonces por eso tenemos vinos muy oscuros, casi negros, aromas intensos y elegantes y taninos potentes pero redondos y refinados. Pensamos estas calidades van a estar multipicadas a mayor altura”.
Por ahora, Colomé tiene viñedos hasta 3002 metros de altura y son los más altos del mundo. Pero los planes van todavía más arriba. Y según ha trascendido, el Guiness está cerca: “quizás 2009 o 2010″.
Antes de volver a Salta, el enólogo francés me cuenta otra ventaja de las alturas: “Esto es una teoría, nada más, pero un inglés hizo un estudio que demuestra que el vino es bueno para los problemas de corazón. Son los polifenoles (antioxidante natural del vino) que permiten eso. Y estos polifenoles estan en la piel de la uva, entonces… más piel, más polifenoles, ¡mejor para la salud!”. Dice Thibaut, el francés, como un salteño más.
La muerte de G. S. fue tonta y larga. Un día, en un accidente doméstico, se golpeó la cabeza. Al día siguiente estaba en coma y dos meses más tarde no estaba. O andaba en ese “viaje sin vuelta”, como le llaman por ahí a la muerte.
Hasta que la hija de G.S. llamó a la casa de E. y le contó del accidente doméstico y del estado de coma. En ese momento E. supo que nunca más hablaría con G.S. Ni de Londres ni de París ni de nada. Así fue. Ayer, volvió a llamar la hija para decirle que G.S. había muerto.
El líquido es verde y la bebida también es conocida como El Hada Verde (segunda foto). Durante muchos años estuvo prohibida en varios países porque se creía que uno de sus componentes causaba alucinaciones y estados de locura. Los intelectuales, artistas y bohemios del siglo XIX fueron grandes consumidores de absinthe. “¿Cuál es la diferencia entre un vaso de absinthe y el atardecer?”, escribió Oscar Wilde. Y también escribió: “Después del primer vaso, uno ve las cosas como le gustaría que fuesen. Después del segundo, se ven cosas que no existen. Finalmente, uno acaba viendo las cosas tal como son, y eso es lo más horrible que puede ocurrir”. Quizás algo así le pasó a Van Gogh. Según la leyenda, cuando se cortó la oreja estaba borracho de absinthe. En América Latina todavía está prohida su comercialización.
Durante la primavera y el verano francés, el vino rosado -vin rosé, en francés- se ve en la mayoría de las mesas de los restaurantes. La moda del rosado en verano es una tendencia que crece en Francia y poco a poco en toda Europa.
Francia fue el primer país afectado: más de un millón de hectáreas en 52 departamentos tenían la plaga, que luego pasó a Portugal, siguió por Alemania y más tarde Italia y al final toda Europa.


