Al trabajador sin fronteras, ¡salud!

Hace seis meses, a pocos días de su nacimiento y en plena efervescencia de las Maravillas del Mundo, Viajes Libres planteó a sus lectores una pregunta: ¿Cuáles son las 7 Maravillas Naturales de Argentina?
Durante varios meses, muchos lectores votaron y dejaron sus comentarios. Hoy, a unas horas de terminar el año, se publican las 7 maravillas preferidas por los lectores de este blog.
El Perito Moreno

Las Cataratas del Iguazú
El Valle de la Luna

La Quebrada de Humahuaca

El Aconcagua

El Bosque de Arrayanes

Cerro de los Siete Colores


Purmamarca, Quebrada de Humahuaca, Jujuy
El 07.07.07 es un día elegido y esperado. Después de tantos meses de incertidubre con polémica incluida, por fin, se conocerá hoy en Lisboa el resultado de la elección más famosa de los últimos tiempos. También hoy se hará el primer encierro, y hombres y toros correrán una carrera desesperada y frenética por las calles de Pamplona, en honor a San Fermín. Y también hoy, en 8 ciudades del mundo habrá conciertos de rock que se pretenden concientizadores del mal estado ecológico del planeta, con Shakira y Madonna en el baile.
En Viajes Libres aprovechamos un día con tantos sietes para difundir una foto de una de las posibles 7 Maravillas Naturales de Argentina, Patrimonio de Humanidad desde 2003. Su éxito o fracaso en esta elección depende de tu voto. A propósito, ¿ya votaste?
Con esto de Iguazú hiperturística -el jueves último salió un especial en el suplemento Ambito del Placer y hoy salió en el suplemento turístico de La Nación- me quedé pensando en una contradicción lógica elemental: por un lado se llevan la selva y por otro, traen más turistas. Se sabe que el negocio de la madera en Misiones es bueno, y que camuflados por la noche van y vienen camiones sacando listones de guatambú, anchico, timbó, maderas de selva, maderas de ley que se cortan sin pensarlo dos veces. Después el espacio libre se rellena con Pino eliotis y comienza la reforestación, justo allá donde se termina la selva.
Al mismo tiempo, en general de día -si es que el vuelo no se demoró- llegan tours de argentinos, japoneses, mexicanos, brasileros y más a conocer la furia de la Garganta del Diablo, los misterios de la selva. Se sabe que el negocio del turismo también es bueno. Desde Brasil parten helicópteros cada diez minutos. Los vencejos de cascada ya se acostumbraron, pero hay aves que no logran entender el sonido loco de ese extraño pájaro mecánico. En Argentina, los helicópteros están prohibidos, pero los botes que se acercan durante todo el día hasta el salto San Martín también hacen un ruido loco. Y pronto llegarán más turistas, más tours, más restaurantes, más movimiento. Hace años que Iguazú es Patriomonio de la Humanidad, y sin embargo la meta para este año es un millón doscientos.
Esta paradoja no se ve sólo en las Cataratas. Es una muestra más del dilema del turismo y la conservación. Una vieja temática ¿sin solución?