¡No te olvides el cepillo de dientes!

Los viajeros olvidadizos ya tienen una solución gratis y utilísima. Basta con registrarse en esta página para acceder a extensos y completos listados que tienen la función de recordarnos todo lo que podríamos olvidar. A medida que lo hace, le pone un tilde.
¿Puso el cepillo de dientes? ¿Cerró la llave del gas? ¿Guardó el traje de baño? ¿Sabe si necesita adaptadores especiales para el país adonde viaja? ¿Le pidió a algún vecino que le riegue las plantas?
Ok, algo obvias las recomendaciones. Pero no son las únicas. Los listados comienzan con una primera planificación (¿se necesitan vacunas? ¿tiene el pasaporte en regla? ¿no se le vence durante el viaje?), luego viene lo que uno debería hacer una semana antes del viaje, como hacer el itinerario, chequear que los candados de las valijas tengan llave, conseguir alguna receta médica en caso de necesitarla. Cada tanto, vienen algunas ideas muy locales, algo ridículas para otros países, por ejemplo, no deje de suspender el delivery de leche antes de viajar.
Si a uno no le convence la lista de prioridades establecidas, fácilmente se arma una lista personalizada con los items que considere oportunos. Y hasta hay una opción para recibir alertas en el correo, del tipo: ¡No te olvides el cepillo de dientes!
El sitio se llama justamente dontforgetyourtoothbrush.com y ya tiene 14.000 visitantes por día, todos turistas con un pie en las vacaciones. Una solución cómoda para el típico stress previo al viaje.

El año que viene se cumplirán 60 años de
destruida, corrupta y llena de sombras, de casas, de faroles y de un misterioso tercer hombre.
En sus travesías por el mundo, los viajeros dejan mucho dinero, millones de euros según la Organización Mundial del Turismo. Pero también dejan corazones rotos. Eso nadie lo contabiliza, salvo alguna poesía, un cuento, una película.
En Francia, siempre que pueden le mandan un saludito a Africa. Eso cuando no le devuelven un grupo de inmigrantes.
Así es el mistral: se forma de un momento a otro y sopla su música impetuosa. Por eso los que navegan embarcaciones pequeñas no lo quieren: en sólo ocho minutos los puede poner en peligro. Y lo peor: es un viento difícil de predecir. Cuando lo anuncian en el servicio meteorológico, en general ya sopló.





Pablo Picasso era un fan de Paul Cézanne. Y aunque vivieron en distintas épocas, pronto estarán juntos en una megamuestra en Francia.
Volviendo a Cezánne y a Picasso, dos grandes que seguramente hubieran sido amigos, entre junio y septiembre de 2009 habrá una gran exposición-homenaje en el castillo de Vauvenargue, que contará la influencia de Paul en Pablo.
Muchos pintores franceses del siglo XIX buscaron esa luz de La Provence, y Paul Cézanne fue especialmente fanático. Cézanne nació en 1839 en pleno centro de 
En todos los recorridos, está presente el Monte Saint Victoire, el monte fetiche del pintor, el que aparece en esta pintura y en otras 86, entre óleos y acuarelas. Las distintas luces sobre el Sainte Victoire fueron una de sus obsesiones.
Para llegar al taller hay que caminar una subida larga, la misma que Cézanne caminaba todos los días hace 150 años. La casa se esconde en un monte de plátanos, olivos y pinos que por esta época lucen verdes y llenos de sombra.



